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España roza los 5 millones de trabajadores mayores de 55 años, pero uno de cada tres parados ya supera los 50

El envejecimiento, la jubilación demorada y la falta de relevo generacional convierten a los trabajadores veteranos en una pieza cada vez más decisiva del mercado laboral.

Un barrendero empuja su carro de la limpieza
España roza los 5 millones de trabajadores mayores de 55 años, pero uno de cada tres parados ya supera los 50 |Jesús Hellín / Europa Press
Antonio Montoya
Fecha de actualización:
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A punto de salir los datos del paro del mes de abril vemos que el empleo y la ocupación en España evolucionan a una gran velocidad cambiando bastante el paradigma de lo que conocíamos hace unos años. Ahora, el mercado laboral español se sostiene cada vez más sobre los trabajadores que tienen más edad. Si el pasado mes de diciembre hablábamos de que los trabajadores mayores de 55 años superaban por primera vez en España a los jóvenes en paro, al grupo de 25 a 54 años, ahora vemos como los ocupados mayores de 55 años llegan casi hasta los 5 millones, concretamente 4,93 millones de personas. Esto supone ya el 22% del total del empleo. La cifra representa un incremento de 242.500 trabajadores en el último año, según los datos recogidos por EFE, y consolida un cambio estructural en el que los sénior ganan peso en la actividad económica.

Este aumento del trabajo sénior contrasta con los últimos datos del paro, que registraron 170.300 ocupados menos en el primer trimestre, hasta situarse en 22,29 millones de trabajadores, mientras que el paro aumentó en 231.500 personas, elevando el total de desempleados a 2,7 millones. La tasa de paro subió hasta el 10,83%, según la Encuesta de Población Activa del INE, que confirma además que, pese a este retroceso puntual, el empleo crece en términos anuales.

El paro sénior se cronifica pese al aumento del empleo

La otra cara de esta evolución es el desempleo de los trabajadores de más edad. 755.500 personas mayores de 50 años están en paro, lo que equivale a uno de cada tres desempleados en España, según la Fundación Más Sénior. Además, el 53% de ellos son parados de larga duración, lo que evidencia las dificultades de reinserción laboral de este colectivo.

Como resume la directora general de la fundación, Sonia Catalán, "no nos falta talento, nos sobran prejuicios", en referencia a las barreras que siguen encontrando los trabajadores veteranos para volver al mercado laboral.

IndicadorDato
Ocupados mayores de 55 años4,93 millones
Peso sobre el empleo total22%
Aumento anual+242.500
Parados mayores de 50755.500
Paro de larga duración53%
Peso femenino en paro sénior57%


El problema afecta especialmente a las mujeres, que concentran el 57% del desempleo sénior. A ello se suma un menor volumen de contratación en proporción a su peso demográfico: los mayores de 45 años firmaron 367.204 contratos en marzo, frente a los 308.094 de los menores de 25, pese a duplicar prácticamente su peso en la población activa. 

Más empleo, pero con diferencias por tipo de jornada y sector

Los datos de la EPA aportan matices relevantes sobre la evolución del empleo. En términos interanuales, España creó 527.600 puestos de trabajo en el último año, lo que confirma una tendencia de fondo positiva.

Este crecimiento se concentra en el empleo estable: los ocupados a tiempo completo aumentaron en 567.600 personas, mientras que el empleo a tiempo parcial descendió en 40.000.

Por sectores, el retroceso del primer trimestre se concentró en los servicios, con 124.900 empleos menos, seguido de la industria con 21.100 ocupados menos. En cambio, la agricultura sumó 25.000 trabajadores, reflejando el carácter estacional del periodo.

Jubilación más tardía y cambio demográfico

El aumento del peso de los trabajadores sénior responde a varias dinámicas estructurales. Según el director general de la Fundación Adecco, Francisco Mesonero, "cada vez hay más personas mayores de 55 años en el mercado laboral", impulsadas por factores como el envejecimiento de la población y la prolongación de la vida laboral.

Uno de los indicadores más claros es el retraso en la jubilación. Las jubilaciones demoradas ya representan el 10,9% del total, con 40.952 altas en 2025, más del doble que en 2019. La edad media de jubilación se sitúa en 65,2 años, casi un año más que hace seis años.

Un reto estructural para el mercado laboral

El contexto demográfico refuerza la importancia de este colectivo. La OCDE advierte de que España podría perder hasta un 30% de su población en edad de trabajar en 2060 si no se adoptan medidas.

En este escenario, la integración de los trabajadores sénior no es solo una cuestión social, sino también económica. Como subraya Catalán, "el talento sénior es imprescindible para la sostenibilidad del mercado laboral".

La evolución reciente muestra así una doble realidad: España depende cada vez más de sus trabajadores veteranos, pero al mismo tiempo sigue sin resolver las barreras que dificultan su permanencia y retorno al empleo.

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