Las disputas por herencias suelen acabar en los tribunales, sobre todo cuando la familia sospecha que el fallecido no actuó libremente al hacer su testamento. Es lo que ha ocurrido con la herencia de un anciano italiano, donde la justicia finalmente ha anulado el reparto en el que había dejado su patrimonio a su cuidadora japonesa, al marido de esta y al hijo de ambos después de que familiares y vecinos denunciaran presiones, aislamiento y posible manipulación.
La herencia, según informaron desde La Nazione, incluía varios apartamentos y terrenos en el centro de Florencia, además de unos 250.000 euros. Sin embargo, el Tribunal Civil de Florencia concluyó que el hombre no tenía capacidad suficiente para comprender plenamente las consecuencias de sus actos cuando firmó el testamento.
Según la sentencia el anciano sufría una discapacidad intelectual y una situación de fragilidad psicológica que se agravó todavía más tras la muerte de su esposa. Durante el juicio, varios vecinos aseguraron haber presenciado episodios de violencia física y afirmaron que el propio anciano les confesó que le habían obligado a redactar el testamento.
La cuidadora controlaba la vida del anciano y se gastó sus ahorros
Los familiares también denunciaron que la cuidadora y su marido fueron ganando cada vez más control sobre la vida del hombre. La mujer había sido contratada en 2009 por la esposa del anciano para ayudar en el cuidado diario, pero con el paso del tiempo terminó mudándose a la vivienda junto a su familia sin permiso.
Según la sentencia, la dependencia emocional del anciano hacia sus cuidadores fue aumentando progresivamente hasta dejarlo prácticamente aislado de su entorno familiar.
Los primos del fallecido también alertaron sobre la rápida desaparición de gran parte de sus ahorros. En menos de tres años, el dinero del anciano habría pasado de 113.000 euros a apenas 23.000 euros.
Aunque el procedimiento penal terminó archivado, el proceso civil permitió sacar a la luz informes médicos y testimonios que reforzaron la idea de que el hombre no estaba en condiciones de decidir libremente.
La Justicia obliga a devolver todos los bienes heredados
Finalmente, el tribunal decidió anular completamente el testamento y ordenar la devolución inmediata de todos los bienes heredados, incluidos los apartamentos, terrenos y el dinero recibido. Además, los beneficiarios deberán abandonar la vivienda en la que residían y pagar más de 12.000 euros en costas judiciales.
Para el tribunal, quedó acreditado que el anciano era “incapaz de comprender las consecuencias de sus actos” en el momento de redactar el testamento y que la influencia de sus cuidadores agravó todavía más su vulnerabilidad.

