El culto al cuerpo y la vida sana mueven unas cifras de dinero espectaculares hoy en día. Y es que el mundillo del fitness dejó de ser hace tiempo una simple moda pasajera para convertirse en una industria gigante y muy rentable. Montar un centro deportivo exige una inversión inicial altísima, pero si los números se gestionan bien, los beneficios mensuales resultan asombrosos. Así, Roberto González, dueño de la cadena Vitalfit, enseñó en el canal de YouTube de Adrián G. Martín las verdaderas cuentas económicas de sus locales.
El primer millón y los clientes que nunca van
Tal y como cuenta el empresario, la cantidad de gente apuntada resulta fundamental para sostener el curro diario. En su centro más grande junta a miles de socios, logrando unos números al alcance de muy pocos. "En el 2012, 2013, que tenía 32 años, ya facturé mi primer millón", dice con orgullo sobre sus inicios. Actualmente, la situación mejoró todavía más, ya que después de pagar todos los inmensos gastos fijos de local, nóminas e impuestos, la instalación "deja una rentabilidad aproximada entre 60 a 80.000 euros mensuales, 90.000. Este es mi caso particular". Todo ello recordando que de facturación total entra "entre 100 y 180.000" euros mensuales.
Sin embargo, uno de los grandes secretos que hacen que muchos entrenadores o dueños de gimnasios puedan pagar las facturas cada mes es el tema de la asistencia real a las personas o aquellos que vienen a entrenar a sus gimnasios, básicamente.
"Hay 20 personas que ni pisan el gimnasio, que vienen, pagan y desaparecen, no las vuelves a ver", cuenta Roberto sacando a la luz una estadística muy curiosa. Además, aclara que de todos los apuntados, un 10% desaparece por lesiones o enfermedades, y de los que quedan, la inmensa mayoría solo acude "entre una y tres veces a la semana".
La mina de oro de los suplementos
Asimismo, este emprendedor no puso todos los huevos en la misma cesta y decidió meter también tiendas de nutrición deportiva. Tanto en cuanto mantener un gimnasio implica gastos constantes de luz, agua y limpieza, la venta de productos ofrece un margen que de verdad merece la pena, más de lo que mucha gente cree.
De cara a que los futuros empresarios no metan la pata a la hora de montar sus propios negocios, Roberto tiene el consejo estrella que nunca falla, al menos en lo que se refiere al mundo de los centros deportivos o gimnasios "Lo que es rentable de verdad es tener los dos y fusionarlo [...] Tú vienes a mi gimnasio, tú pagas una cuota de 40 y yo durante un mes te tengo que estar dando agua caliente, aire acondicionado... en cambio, una persona que viene y compra tres suplementos ya deja esos 40 como beneficio y ya no la vuelvo a ver".
Por todo ello, el empresario cree que el mercado de los suplementos "acaba de llegar ahora" a la calle, dando a entender que todavía es ‘un melón por abrir’ y algo que muchos entrenadores o propietarios de gimnasios deberían mirar.

