Jean sabe que está cobrando una pensión alta, concretamente de 2.500 euros al mes, superior a la media. En buena parte es porque ha trabajado durante 43 años en el sector bancario, donde cobraba un buen sueldo. Ahora, aunque la cuantía es más elevada que la de un jubilado medio, reconoce no sentirse afortunado y mucho menos, “acomodado”.
El motivo es porque cuando recibe la prestación de la Seguridad Social francesa, debe hacer frente a una serie de gastos fijos todos los meses. Empezando por el Impuesto de Bienes Inmuebles, la luz o la compra, Jean hace un repaso de todo el dinero que gasta en los primeros días de cada mes. “Cuando lo pago todo me quedan unos 700 euros al mes para vivir y poder ayudar a mis nietos, no soy un jubilado acomodado”, ha resaltado en una entrevista para la cadena RMC.
En el programa reconoce que cobra una pensión “por encima de la media” pero se encuentra enmedio de un contexto complicado, donde en Francia la deuda pública no hace más que crecer y los mismos jubilados ya se han mostrado solidarios, aceptando un recorte en sus pensiones en caso de que sea necesario, como aseguran en el medio antes citado.
“Los jubilados no somos ricos”
El recorte en las pensiones que se propone en Francia no es una opción válida para Jean que sostiene que “los jubilados no somos ricos” y que la solución al problema de la deuda no puede ser meter la tijera en sus prestaciones.
Porque considera que lo que tiene, lo ha ganado él trabajando más de 40 años en el banco, ya que es de esa generación que conseguía encadenar largas carreras laborales. Tampoco puede permitirse perder poder adquisitivo. La vivienda, la cesta de la compra o la electricidad no dejan de subir.
Una postura que contrasta con los datos que se han publicado por el instituto IFOP que asegura que el 52% de los jubilados en Francia están de acuerdo en que les bajen la pensión para de este modo, poder sanear las cuentas públicas.
Las pensiones suponen el 14% del PIB
La ministra de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, Elma Saiz, ratificaba hace unos días que el gasto en pensiones en España será del 14% sobre el PIB hasta 2050. En Francia, la cifra es la misma y suponen a las arcas públicas un desembolso de 400.000 millones de euros al año, como publica RMC.
El mismo estudio antes citado, refleja que los jóvenes perciben un desequilibrio en aumento entre sus sueldos y las pensiones de los mayores.
Un trabajador contesta a Jean: “yo no gano 2.500 euros trabajando”
Sebastián, un fisioterapeuta, ha replicado a las declaraciones de Jean en la cadena de televisión. “Yo no gano 2.500 euros trabajando”, señaló. Pierre Rondeau, economista, también quiso aportar su punto de vista en el debate: “Con 2.500 euros al mes, este jubilado está por encima del 50% de los mayores franceses”.
Uno de los rasgos que caracteriza a las personas de estas edades es que tienen una fuerte capacidad de ahorro, marcada en parte por una vida más complicada que la de los jóvenes de hoy en día.

