El acceso a una vivienda en alquiler que tenga un precio asequible que se pueda cubrir con el sueldo de un asalariado o autónomo se está convirtiendo en una misión imposible. El coste de la vivienda ha subido un 20% en un año y el alquiler ha experimentado un alza del 8%, según datos de portales especializados como Fotocasa e Idealista. Ahora, los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) avalan esta situación ya que se ha dado a conocer el índice de referencia para la actualización anual de determinados contratos.
Este indicador se ha colocado en el mes de julio en un 2,49%, el más alto desde el inicio de la serie en noviembre de 20024. Y pocos se sorprenden ya que revisando las ofertas de alquiler en diferentes webs se aprecia un endurecimiento de los requisitos impuestos por los propietarios para seleccionar a sus inquilinos.
Seis de cada diez aumentan las exigencias para alquilar sus casas y en 2026, según la red inmobiliaria Donpiso, el 70% exige que se acrediten ingresos mínimos equivalentes a tres veces el precio el alquiler y el 60% quiere que haya garantías adicionales como un avalista o un seguro de impago.
Convertirse en inquilino, por tanto, cada vez es más complicado. Pero independizarse también, ya que hay que contar con que el casero pueda incrementar la renta cuando llegue el momento de actualizar el contrato.
Uno de cada cuatro candidatos consigue visitar la vivienda
Este embudo al que someten los propietarios a los inquilinos hace que el número de candidatos a firmar el contrato de arrendamiento se queden por el camino. Aunque algunos anuncios reciben unas 300 solicitudes en dos días, sólo uno de cada cuatro consigue visitar la vivienda.
Además de pedir ingresos equivalentes a tres meses, una buena parte de los caseros está pidiendo garantías adicionales convirtiendo el perfil del inquilino en primordial, por delante de la cuantía de la renta. Una afirmación que sostiene el subdirector general de Donpiso, Emiliano Bermúdez, para quien el mercado está cambiando hacia un modelo “restrictivo” en el que los propietarios intentan “minimizar cualquier riesgo”.
Alrededor del 40% de los inquilinos ha tenido que cambiar de vivienda porque les han modificado las condiciones del alquiler durante el último año y uno de cada tres se ha mudado de barrio o zona para asumir un arrendamiento más asequible.
El 20% ha tenido que cambiar de casa dos veces en los últimos 5 años y el 30% reconoce que vive en un inmueble que no le gusta.
El INE actualiza el índice del alquiler
A todo esto hay que sumar el encarecimiento de los contratos que deben actualizarse, este es el índice de referencia del INE que se ha colocado este mes de julio en el 2,49% interanual, 0,05 puntos por encima de los datos del mes de junio y el valor más alto desde que empezara a publicarse.
El indicador acumula ya 14 meses por encima del 2%. La finalidad del mismo es establecer un límite para la actualización anual de los contratos de arrendamiento de vivienda que están firmados desde la entrada en vigor de la Ley por el Derecho a la Vivienda el 25 de mayo de 2023.
Por ejemplo, en el caso de un alquiler mensual de 1.000 euros, aplicando el índice del mes de julio, la renta podría subir en 24,90 euros al mes, hasta los 1.024,90 euros, lo que supondría pagar 298,80 euros más en 12 meses.
Este dato tiene en cuenta la evolución del IPC (Índice de Precios al Consumo), la inflación subyacente y una tasa media ajustada. El límite que se aplica es el menor de los tres valores con la finalidad de evitar que la actualización de los contratos provoque incrementos desproporcionados en las rentas de los inquilinos.
Los contratos firmados antes de mayo de 2023 siguen otras normas
El índice de 2,49% no es aplicable a todos los alquileres, ya que los contratos que se hayan firmado antes de la entrada en vigor de la Ley de Vivienda (25 de mayo de 2023) seguirán actualizándose conforme al indicador establecido en el propio contrato. En estos casos, la revisión anual podrá estar ligada al IPC o al Índice de Garantía de Competitividad (IGC) que tiene un máximo del 2% según fuentes del Ministerio de Vivienda.
Para saber cuánto puede subir la renta es necesario revisar la fecha de la firma así como la cláusula de actualización que aparece en el contrato. Los arrendamientos firmados después del 25 de mayo de 2023 usan el índice que publica mensualmente el INE y los anteriores mantiene el sistema que figura en sus condiciones.

