En un momento donde los jóvenes no paran de recibir críticas por, supuestamente, ser una generación ‘más blanda’ que las anteriores, reprochando algunos que tienen más facilidades, la joven Janni Vanderheul ha dado toda una lección. Y es que con solo 16 años ha montado su propia panadería para celíacos.
Se trata de ‘Yummy Bunny’, se encuentra situada en Mount Gambier (Australia) y es el resultado de muchos años horneando para sus hermanos, que tienen celiaquía. Aunque ella no lo es, a través de los mismos pudo ver lo difícil que podía llegar a ser encontrar panes y bollería de calidad. Así, a través de su negocio, busca que los celíacos puedan satisfacer sus gustos más golosos, además de comprar pan, y disfrutar con los mismos.
“Al haber tanta gente en la familia con enfermedad celíaca, he adaptado mis recetas a la harina sin gluten y a los productos sin gluten”, explicó para el medio ‘Glam Adelaide’, señalando que siempre ha sido su sueño y que hornear es una de sus grandes pasiones.
Un éxito rotundo no solo para celíacos
Sobre por qué escogió una panadería sin gluten, Janni responde claro: “Cuando llegó el momento, pensé que se me daba mucho mejor trabajar con alimentos sin gluten porque llevo mucho tiempo horneando con ellos”, además de que, en su ciudad, no había nada igual ni en los alrededores.
“No hay otras panaderías sin gluten importantes por el camino, así que la gente tenía que conducir más de cinco horas para conseguir una barra de pan casera, y eso no es nada recomendable”, contó al citado medio, afirmando que, la misma mañana de la inauguración, los productos se agotaron demasiado rápido.
El éxito se repitió al día siguiente, con gente haciendo cola desde por la mañana, celíacos o no: “Ha habido mucha gente que lo ha probado y ha dicho: “vaya, este es el mejor rollo [de canela] que he probado nunca”, porque está hecho para que sea tan esponjoso como uno normal”, relató orgullosa la joven.
Ciertamente, en la panadería se pueden encontrar todos los clásicos: panes, magdalenas y demás bollería, pasteles (dulces y salados), empanadas, galletas e incluso rollos salados. Unos productos que han sido gratamente aceptados, aunque Janni sigue pensando en mejorar.
Por ello, lleva tiempo trabajando en distintas mezclas, ya que hace sus propias mezclas de harina con almidones de maíz, almidones de patata, almidones de tapioca, harinas de arroz y harinas de trigo sarraceno. Estas, asegura, son las que hacen que los productos tengan mayor calidad y se parezcan más a los productos tradicionales con gluten. La joven, así, además de convertir su pasión en su trabajo, ha conseguido quitarle el capricho dulce a muchos celíacos.
Cabe señalar que, en Australia, es posible emprender a los 16 años. La estructura más común es a través del Sole Trader (lo que sería un autónomo), pudiendo incluso a esa edad pedir el número de identificación fiscal a tu nombre para todo el tema de impuestos sin necesitar la firma de los padres.