El secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, Borja Suárez, ha defendido que la reforma de la incapacidad temporal debe orientarse a “mejorar la salud de los trabajadores y la interrelación de las administraciones públicas”, con el objetivo de avanzar hacia un sistema más eficaz y sostenible. El responsable ha subrayado la necesidad de alcanzar consensos en un ámbito que afecta a múltiples actores.
Durante unas jornadas de trabajo organizadas junto a la Comisión Europea y la OCDE, Suárez destacó la importancia de contar con análisis comparados para abordar esta reforma. Las jornadas se desarrollaron dentro del proyecto sobre la reintegración al mercado laboral de personas en incapacidad temporal en España y en ellas se presentó un estudio comparado sobre los sistemas de incapacidad temporal en varios países europeos.
En este sentido, el secretario de estado señaló que “hoy conocemos un estudio que nos permite enriquecer el análisis de nuestra situación” y lo consideró “importante para alcanzar consensos en un tema fundamental”. Valoró además que se haya “logrado consolidar la atención sobre un asunto con tanta importancia cualitativa y cuantitativa”, en referencia al debate sobre la gestión de las bajas laborales y su impacto en el sistema.
Reforma en el marco del diálogo social
El proceso de reforma de la incapacidad temporal se ha enmarcado en el plan que el Gobierno impulsa desde agosto de 2025 y que actualmente se encuentra en debate en la mesa de diálogo social. Según explicó Suárez, el objetivo es construir “un marco de gestión fuerte, garantista y sostenible” que mejore tanto la protección de los trabajadores como la eficiencia del sistema.
Asimismo, subrayó que esta reforma debe contribuir a mejorar el funcionamiento del mercado laboral, que, según ha indicado, “ha vivido en estos últimos años una radical transformación con unos resultados muy positivos”.