La UE cambia las normas y exigirá a las empresas cumplir nuevos requisitos ecológicos para vender productos en España

Bruselas refuerza el sistema de etiquetado ecológico para impulsar productos más sostenibles.

La UE cambia las normas y exigirá a las empresas cumplir nuevos requisitos ecológicos para vender productos en España |RTVE
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Cada vez será más difícil vender productos “verdes” sin demostrarlo. La Unión Europea quiere poner orden en el mercado y reforzar la confianza de los consumidores con nuevas exigencias para las empresas que quieran utilizar la etiqueta ecológica europea, un distintivo que los consumidores cada vez tienen más en cuenta en sus compras.

Este sistema, regulado por el Reglamento (CE) nº 66/2010 sobre la etiqueta ecológica de la UE, establece criterios estrictos para identificar productos con menor impacto ambiental durante todo su ciclo de vida

La Comisión Europea pretende que este sello sea una referencia clara frente al llamado “greenwashing” o ecoblanqueo, donde algunas empresas exageran sus credenciales medioambientales sin base real.

Qué es la etiqueta ecológica de la UE y para qué sirve

La etiqueta ecológica de la UE es un distintivo oficial, voluntario y reconocido en todos los países miembros que identifica productos y servicios con un menor impacto ambiental.

Esto implica que los productos que la obtienen:

  • generan menos residuos y emisiones
  • utilizan menos sustancias peligrosas
  • están diseñados para durar más y ser reparables
  • cumplen criterios ambientales verificados por terceros

Además, el sistema se basa en criterios científicos y en un análisis completo del ciclo de vida del producto, desde la extracción de materias primas hasta su eliminación.

Requisitos más estrictos para empresas y fabricantes

Para poder utilizar esta etiqueta, las empresas deberán cumplir condiciones cada vez más exigentes. Entre los aspectos clave que evalúa la UE se encuentran:

  • eficiencia energética del producto
  • uso de materiales sostenibles
  • reducción de sustancias tóxicas
  • facilidad de reciclaje o reutilización

Estos criterios no son estáticos, sino que se actualizan periódicamente para adaptarse a los avances tecnológicos y a los objetivos climáticos europeos.

Un sello cada vez más importante para consumidores y mercado

La etiqueta ecológica no solo afecta a las empresas, sino también a los consumidores. Cada vez más ciudadanos utilizan este tipo de distintivos para decidir qué comprar, especialmente en sectores como los productos de limpieza, textiles, la cosmética o en los alojamientos turísticos.

Según la Comisión Europea, este sistema ayuda a tomar decisiones informadas y a impulsar un mercado más sostenible y transparente. Con este refuerzo, Bruselas busca acelerar la transición hacia una economía circular. La idea es clara: fabricar productos que duren más, contaminen menos y puedan reutilizarse o reciclarse fácilmente, reduciendo así el impacto ambiental y el consumo de recursos.

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