Las vacaciones están a la vuelta de la esquina y para algunas personas es impensable viajar sin su mascota. Se estima que en España hay más de 13 millones de animales de compañía que están registrados y el perro es el rey de la casa en el 40% de los hogares.
Pero, a la hora de hacer esa escapadita tan deseada y disfrutarla con tu mascota es conveniente revisar muy bien cómo se tiene que hacer para no llevarnos sorpresas. La Ley de Bienestar Animal es muy clara y prohíbe estrictamente llevar al animal en un maletero totalmente cerrado.
La Ley 7/2023, publicada en el BOE, deja claro en su artículo 24 que los animales deben viajar en habitáculos adaptados que garanticen su seguridad y su bienestar, a no ser que vayan en el mismo espacio que los pasajeros siguiendo las normas de tráfico. Por tanto, meter a un perro en el maletero de un coche es totalmente ilegal, ya que muchos de ellos aún están cerrados y sin ventilación.
Las tres condiciones obligatorias para usar el maletero
El maletero se puede seguir utilizando para transportar perros, especialmente si son de gran tamaño, pero el vehículo debe cumplir una serie de requisitos obligatorios para que no nos caiga una sanción:
- Comunicación y aire: El maletero tiene que estar abierto o comunicado directamente con la zona de los pasajeros (como ocurre en los coches familiares, los SUV o los modelos de cinco puertas). Esto garantiza que al animal le llegue el aire acondicionado o la calefacción y que tenga una ventilación correcta.
- Rejilla de separación: Es obligatorio instalar una rejilla divisoria rígida (a ser posible metálica) que vaya desde el techo hasta el suelo del maletero o el respaldo de los asientos. Esto evita que el perro pueda pasar a la zona de los asientos o salir despedido en caso de accidente.
- Transportín grande: Los expertos en seguridad aconsejan que, dentro de ese maletero abierto, el perro grande viaje metido en un transportín colocado de lado (transversal a la marcha).
¿Por qué es tan importante cumplir esto? Un perro mediano de unos 20 kilos que viaje suelto por el coche, si sufre un accidente a tan solo 50 km/h, multiplica su peso por culpa del frenazo y golpea los asientos delanteros con una fuerza de media tonelada (500 kilos). El impacto es mortal tanto para la mascota como para las personas que van delante.
Multas de hasta 50.000 euros por 'hacer sufrir’ al animal
Incumplir esta norma no se salda con una simple multa de tráfico. Al entrar en juego la Ley de Bienestar Animal, meter al perro en un maletero común sin luz, sin aire o sin el espacio adecuado se considera una infracción grave porque se entiende que causa un daño o sufrimiento innecesario al animal.
El régimen sancionador de esta ley es muy severo para este tipo de descuidos. Las multas por transportar a la mascota de forma ilegal o por mantenerla de manera habitual dentro de un vehículo oscilan entre los 10.001 y los 50.000 euros.
¿Y si el perro viaja en los asientos de atrás?
Si tu coche no tiene un maletero abierto y prefieres que el perro viaje en los asientos traseros, la normativa estatal prohíbe por completo que vaya suelto. Tienes dos opciones legales según el tamaño del animal:
- Si es pequeño (o es un gato): Lo más seguro es meterlo en su transportín y colocar este en el suelo del coche, justo detrás de los asientos de delante. Nunca hay que poner el transportín sobre el asiento atado con el cinturón, ya que la caja podría romperse en caso de choque.
- Si es mediano: Debe ir en los asientos de atrás sujeto con un arnés de doble enganche de alta resistencia que se conecta directamente a los anclajes del cinturón de seguridad del coche. Los arneses baratos de un solo enganche de mosquetón simple no sirven, ya que se rompen fácilmente en cualquier golpe fuerte.

