Logo de Huffpost

En vigor: la Ley de Bienestar Animal prohíbe dar en adopción a mascotas sin microchip o sin registro con multas de hasta 50.000 euros

Ceder o donar un animal sin identificación previa se considera una infracción grave que puede acarrear multas de hasta 50.000 euros.

Un cachorro en el césped.
Un cachorro en el césped. |Freepick.
Fátima Pazó
Fecha de actualización:
whatsapp icon
Agregar NoticiasTrabajo en Google
Agrega NoticiasTrabajo a tus medios preferidos en Google

Con la plena vigencia de la Ley 7/2023, conocida como la Ley de Bienestar Animal, el proceso de adopción y cesión de mascotas cambia radicalmente. A partir de su entrada en vigor, queda terminantemente prohibido entregar cualquier animal de compañía que no esté debidamente identificado y registrado a nombre de quien lo entrega.

Lo que dice la ley

El texto del BOE es tajante. En su Artículo 58.1, la ley establece que "queda prohibida la cesión o adopción de animales no identificados". Esta medida busca acabar con el limbo legal en el que se encuentran miles de mascotas en España y garantizar que siempre haya un responsable trazable.

Para que la entrega sea legal, se deben cumplir estos requisitos:

  • Identificación previa: Perros, gatos y hurones deben llevar microchip, mientras que las aves deben estar anilladas desde su nacimiento.
  • Registro a nombre del transmitente: El animal debe estar inscrito a nombre de quien lo da (ya sea un particular o una protectora) antes de realizar el cambio de titularidad.
  • Contrato obligatorio: Toda cesión gratuita debe ir acompañada de un contrato donde se declare expresamente dicha condición.
  • Salud y esterilización: Las mascotas en adopción deben entregarse con sus tratamientos sanitarios al día y, preferiblemente, esterilizadas o con un compromiso de esterilización firmado.

Multas de hasta 50.000 euros por incumplimiento

Saltarse esta normativa no es una cuestión menor. El incumplimiento de las obligaciones de identificación se clasifica como una infracción grave según el Artículo 74.b de la ley. Esto implica que cualquier persona que done o entregue en adopción a un perro o gato sin microchip se enfrenta a sanciones económicas que oscilan entre los 10.001 y los 50.000 euros.

Esta ley llega en un momento en el que España cuenta con más de trece millones de animales de compañía registrados, lo que significa que en uno de cada tres hogares convive al menos una mascota.

Sin embargo, el descontrol sigue siendo un problema grave: se estima que solo el 27,7% de los perros y un ínfimo 4,3% de los gatos que llegan a los centros de acogida cuentan con microchip. Con esta normativa, el Gobierno pretende que estas cifras cambien mediante el seguimiento de la Estadística de Protección Animal, que permite conocer el número real de adopciones y el estado de saturación de las protectoras a nivel nacional.