Mientras que el Gobierno destacaba el pasado día 2 de junio tras el Consejo de Ministros que se había aprobado el anteproyecto de Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, cientos de médicos salían a la calle para mostrar su disconformidad con una medida que, resaltan, no se ajusta a las necesidades reales del colectivo. Entre las mejoras anunciadas por la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, se encontraban una reducción de la jornada máxima semanal que quedaba en 45 horas, por debajo de las 48 que marca Europa o un límite de 17 horas de trabajo en las guardias.
Después, y con los profesionales en contra, la ministra de Sanidad, Mónica García, dejaba la pelota en el tejado de las Comunidades Autónomas, asegurando que son ellas y sólo ellas quienes tienen la llave que den cerrojazo a las huelgas. Los consejeros del ramo le contestaron rápidamente dentro del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y dijeron a García que se había quedado “sola” al tiempo que ella contestaba que “las CCAA podrían haber desbloqueado este conflicto”.
Y ahora, con la polémica aún caliente, es el Comité de Huelga de los médicos quien aviva el fuego apuntando que se convocará una huelga indefinida tras el verano. El comité está formado por la CESM (Confederación Española de Sindicatos Médicos), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA).
Durante los meses de verano ‘perdonan’ la huelga
La falta de propuestas por parte del Ministerio de Sanidad ha llevado al comité de huelga a anunciar que se continuarán las movilizaciones, sí, pero serán tras el verano. Porque, durante el periodo estival se complica la situación en hospitales y centros de salud. El movimiento poblacional y la falta de profesionales para las suplencias hacen que sea complicada la atención al paciente y que los mismos facultativos puedan disfrutar de su periodo de vacaciones.
El comité de huelga ha asegurado que si no se produce ningún cambio durante estos días de parones que comienzan el lunes, en septiembre se anunciará una huelga indefinida. Lo que piden es lo mismo por lo que comenzaron las protestas.

Entre estas medidas, la implantación de la jornada laboral de 35 horas, con reconocimiento del exceso de jornada, reconocido retribuido y computable a efectos de la jubilación, una clasificación profesional justa, acorde con el nivel formativo y la responsabilidad clínica y un modelo de jubilación flexible que no conlleve penalizaciones y que reconozca las complicaciones propias y la penosidad del trabajo médico.
“Mantenemos la mano tendida al Ministerio”
Los sindicatos han explicado que por parte del Comité de Huelga se “ha mantenido la mano tendida” al diálogo con el Ministerio de Sanidad y se han pedido diferentes reuniones pero no han tenido respuesta. Por eso, han explicado que no van a detenerse ahora más que nunca, cuando el respaldo a las movilizaciones por parte de los profesionales es evidente.
El Comité de Huelga y por ende los sindicatos, han mostrado su respaldo a los profesionales que están declinando hacer toda la actividad voluntaria y han pedido disculpas a los pacientes por los problemas que estén ocasionando estos parones.
Qué pide el Comité de Huelga para terminar con las movilizaciones
Para terminar con las movilizaciones de profesionales, el Comité de Huelga pide que la nueva normativa contenga cinco “pilares” fundamentales que garanticen la sostenibilidad de la profesión.
El primero de ellos es un Estatuto propio, el segundo (como recoge Gaceta Médica) una negociación diferenciada que garantice que las condiciones laborales de los médicos se decidan en mesas generales. Además, jornadas de trabajo de 35 horas y que estas sean reconocidas para la jubilación a efectos de cotizaciones.
Una clasificación justa es el siguiente paso, deberá estar acorde a la formación de los profesionales y a las características de su trabajo diario. Y por último, se defiende la jubilación flexible que no conlleve penalizaciones económicas y reconozca la penosidad del ejercicio de la medicina.

