En España, la mayoría de autónomos vienen denunciando lo difícil que es hoy emprender y mantener un negocio. La elevada carga fiscal junto con los datos del absentismo y los últimos avances en materia laboral (con nuevas obligaciones para los autónomos, como el futuro registro horario digital), hacen, según el colectivo, casi imposible mantenerse a flote.
Un discurso repetido frente al que se ha rebelado la abogada laboralista Virginia López Bello. “¿Alguien me puede decir desde cuándo en España es obligatorio ser autónomo? ¿Tener empresa?”, comienza preguntándose, para seguir con un mensaje de lo más rotundo. “Te lo voy a decir clarito. Si tan duro es ser empresario o autónomo, ¿por qué no cierras y te vas a buscar trabajo por cuenta ajena como todo el mundo?”.
Para López Bello, el verdadero problema de los autónomos está en que no quieren perder ‘ciertos privilegios’, como aprovecharse del desconocimiento de los empleados. Sostiene que el acceso universal a la información a través de las redes sociales está empoderando a la clase obrera, permitiéndoles identificar abusos en temas como finiquitos, jornadas y permisos.
Como ejemplos, cita varias nociones básicas que, defiende, las empresas no quieren que se sepan: que si trabajas a tiempo parcial tienes las mismas vacaciones que los de a jornada completa, que puedes extinguir el contrato por incumplimiento grave del empresario con indemnzación y derecho a paro, o medidas de conciliación, como los permisos retribuidos o la adaptación de jornada.
“Todo esto les molesta porque ese conocimiento da poder al trabajador. Molesta porque los ponen en igualdad frente a quien abusa, porque ya no cuela”, agrega.
“No es que sufráis por ser empresarios, es que a algunos os incomoda perder ese margen de ventaja”
Según la abogada, los autónomos, por miedo a esa democratización de la información, especialmente ahora con las redes sociales, atacan a quienes informan, como es su caso, “para que el mensaje no llegue, para que el trabajador siga confundido, incauto, desprotegido e indefenso, mientras tú con más cara que vergüenza sigues sacando ventaja”.
Pese a este intento, advierte de que, hoy por hoy, cualquier persona con acceso a internet “se va a enterar de lo que le corresponde”, lo que permite “frenar en seco a los sinvergüenzas que les intentan meter la mano en el bolsillo a diario”. “Cada vez más gente sabe lo que le corresponde. Cada vez más gente entiende cómo defenderse y, cuando lo sabes, dejas de tragar y empiezas a reclamar”, reitera en la misma línea.
Esto, realmente, es para ella lo que enfada a los trabajadores por cuenta propia: “No es que sufráis por ser empresarios autónomos, es que a algunos os incomoda perder ese margen de ventaja y ahora que la gente se está enterando, saltáis con el insulto y el victimismo”.
Frente a esto, la respuesta de Virginia López es clara, respondiendo sin tapujos a aquellos empresarios que se aprovechan del desconocimiento y que, ahora, temen que eso se haya perdido: “Dejad de lloriquear por redes en los comentarios de quien explica la ley. Si tan duro es, el camino es claro: buscad alternativas y competid como cualquiera, ya que hay muchas empresas que cumplen y estáis haciendo competencia desleal. Si no os gusta la ley, os ponéis por cuenta ajena como todo el mundo y veremos a ver si es más duro o menos duro que ser autónomo”.
Como última reflexión, la abogada laboralista avisa de que los trabajadores ya no viven en la ignorancia, y es que el acceso universal al conocimiento “no se puede controlar”.

