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Un abogado laboralista avisa: "Si te dan el alta por una baja laboral, pero no puedes trabajar, tu empresa puede recolocarte en un puesto diferente"

Cuando la Seguridad Social o la mutua obligan a un empleado a volver al trabajo sin estar recuperado, la ley exige a la empresa adaptar sus funciones. Si no lo hace y le asigna tareas perjudiciales, se considera acoso.

Ignacio de la Calzada.
Un abogado laboralista avisa: "Si te dan el alta por una baja laboral, pero no puedes trabajar, tu empresa puede recolocarte en un puesto diferente" |@Un_tio_legal
Fátima Pazó
Fecha de actualización:

En España, la baja por incapacidad temporal es un derecho fundamental gestionado por la Seguridad Social y las mutuas para proteger la salud y los ingresos del empleado cuando sufre una enfermedad o accidente. 

El Estatuto de los Trabajadores deja muy claro que estar de baja médica no rompe la relación con la empresa, sino que la pausa de forma temporal: el empleado queda libre de acudir a trabajar y la empresa deja de pagar el sueldo, que pasa a cubrirse mediante un subsidio público.

Sin embargo, uno de los momentos más tensos ocurre cuando los inspectores médicos firman el alta de un trabajador pero este, en la práctica, sigue sin estar curado o arrastra secuelas que le impiden hacer su labor habitual. En estos casos, la normativa es tajante: el trabajo se tiene que adaptar al trabajador y no al revés. La empresa tiene la obligación legal de recolocar al empleado en un puesto diferente o adaptar sus funciones según sus necesidades médicas.

“Volvió con los hombros lesionados y le obligaron a limpiar baños varias horas al día”

El abogado laboralista Ignacio de la Calzada, conocido en redes sociales como 'Laboral Tips', advierte de que muchas empresas, lejos de facilitar esta reincorporación, utilizan el alta médica para forzar la marcha del empleado. El abogado expone el caso real de un repartidor de supermercado con más de 25 años de antigüedad y los hombros gravemente lesionados al que le dieron el alta tras 18 meses de baja.

"Al volver, la empresa, en lugar de ayudarle, le obligó a limpiar baños tres horas al día y a pasar productos por la caja registradora, justo el tipo de movimientos repetitivos y de fuerza que los médicos habían prohibido de forma expresa", relata el experto. 

Esta práctica tiene un nombre claro en el derecho laboral: acoso laboral. La finalidad de la compañía en estos escenarios suele ser el "acoso y derribo" para conseguir que el trabajador, desgastado físicamente y psicológicamente, termine por marcharse de forma voluntaria ("una baja voluntaria") y pierda así el derecho a cobrar el paro y la indemnización que le correspondería por sus años de servicio.

¿Qué opciones tiene el trabajador si le “fastidian” al volver?

Si te encuentras en una situación similar, donde te han dado el alta antes de tiempo y la empresa no respeta tus limitaciones de salud, existen diferentes vías legales para defenderte:

  • Exigir la adaptación del puesto: El empleado tiene derecho a pedir formalmente un cambio de puesto acorde a sus lesiones. Si la empresa se niega o le asigna tareas contraindicadas para perjudicarle, se puede interponer una demanda por vulneración de derechos fundamentales ante los juzgados de lo Social para obligar al negocio a cumplir la ley.
  • Solicitar una nueva baja médica: Si el estado de salud empeora drásticamente al reincorporarse, se puede acudir de nuevo al médico para tramitar una nueva baja por empeoramiento o por una patología distinta.
  • El autodespido como última opción: Solo en el caso de que la presión sea insoportable y el empleado prefiera marcharse, se puede solicitar la extinción indemnizada del contrato por la vía judicial. Si el juez te da la razón, te irás de la empresa cobrando la indemnización máxima (como si fuera un despido improcedente) y con derecho a solicitar el paro.

Tres derechos clave que el Estatuto de los Trabajadores blinda durante una baja

El Estatuto de los Trabajadores protege la salud de los empleados y evita que pierdan condiciones laborales mientras se recuperan de una enfermedad o accidente. Estas son las tres garantías fundamentales que recoge la ley:

  • El trabajador conserva todas sus vacaciones: Estar enfermo no quita el derecho al descanso. Si los días de baja coinciden con las vacaciones pactadas, el empleado puede fijar nuevas fechas con la empresa al reincorporarse. La ley otorga un plazo amplio para disfrutarlas: hasta 18 meses después de que termine el año en el que se generaron esos días libres.
  • La ley prohíbe el despido por enfermedad: Las últimas reformas laborales eliminaron cualquier opción de echar a un trabajador por el simple hecho de ponerse enfermo. Si una empresa despide a un empleado durante una baja sin una causa justificada y diferente a su salud, los tribunales declaran el despido nulo por discriminación. Esto obliga al negocio a readmitir al trabajador de inmediato y a abonarle todos los salarios que dejó de cobrar desde el día del despido.
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