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Un ayuntamiento multa a los vecinos por aparcar mal pero usa dinero público para pagar las sanciones de sus trabajadores

El Ayuntamiento pagó varias multas de tráfico y aparcamiento vinculadas a empleados y vehículos municipales mientras exige a los vecinos pagar por infracciones similares.

Coches aparcados en la calle
Coches aparcados en la calle |Envato
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

Aparcar de forma incorrecta o circular por una zona con restricciones puede terminar en una multa para el conductor, que, como norma general, tiene que pagar de su bolsillo. Sin embargo, no es lo que pasaba en el Ayuntamiento de Hounslow, en Londres, que ha sido acusado de aplicar un doble rasero después de conocerse que utilizó fondos públicos para pagar varias sanciones relacionadas con sus propios empleados y vehículos municipales mientras persigue estas mismas infracciones entre los vecinos.

Según informaron desde The Standard, los datos obtenidos por el Servicio de Información sobre la Democracia Local (LDRS) revelaron que, entre abril de 2025 y marzo de 2026, el consistorio se pagó a sí mismo cientos de libras en multas de tráfico y aparcamiento. Las sanciones fueron cargadas a los departamentos municipales correspondientes y, aunque el ayuntamiento sostiene que estos deben recuperar posteriormente el dinero del conductor, no existe una directriz específica que les obligue a hacerlo.

Entre los casos aparecen multas de 80 y 205 libras (de 93 a 240 euros) a vehículos utilizados por la empresa municipal de paisajismo por circular por una calle restringida. También se abonaron 93 euros por un autobús mal aparcado y 152 euros a un vehículo del servicio de Residuos y Reciclaje.

Los contribuyentes llegaron a pagar una multa de 187 euros

No todas las sanciones habían sido impuestas por el propio ayuntamiento, y es que un empleado municipal también fue multado con 187 euros por estacionar en un aparcamiento privado mientras trabajaba.

Según se detalla, la administración consideró que el conductor “creyó razonablemente que sus permisos cubrían las ubicaciones en cuestión y, por lo tanto, no tuvo la culpa”. Por este motivo, el coste de la sanción terminó siendo asumido con dinero público.

La polémica surge porque los vecinos sí deben hacer frente a este tipo de sanciones, se puso como ejemplo los más de 1.100 euros que una madre soltera que trabajaba como enfermera tuvo que pagar por un supuesto vertido ilegal de basura después de dejar un sobre junto a unos contenedores desbordados.

Unas reglas para el Ayuntamiento y otras para los vecinos 

Tras conocerse los datos, Jack Emsley, líder del Grupo Conservador de Hounslow, acusó al consistorio de aplicar un doble rasero y recordó que miles de residentes se habían visto afectados por su política de multas y control del tráfico.

“El hecho de que los contribuyentes también tengan que rescatar a los empleados municipales que reciben las mismas multas no hace más que reforzar la sensación de que hay una regla para el Ayuntamiento de Hounslow y otra para el resto de nosotros”, afirmó.

Pese a las críticas, el ayuntamiento defendió su actuación y un portavoz aseguró que “se toma muy en serio la gestión de los fondos públicos” y que todas las operaciones son revisadas y cargadas a los presupuestos de cada servicio.