Logo de Huffpost

La UE endurece las normas y permitirá a los países limitar ciertas ayudas a ciudadanos sin actividad laboral

Bruselas aclara en qué casos se pueden restringir prestaciones sociales dentro de la UE.

Ursula von der Leyen
La UE endurece las normas y permitirá a los países limitar ciertas ayudas a ciudadanos sin actividad laboral |RTVE
Antonio Montoya
Fecha de actualización:
whatsapp icon
linkedin icon
telegram icon

No todas las ayudas serán accesibles en las mismas condiciones para todos los ciudadanos europeos. La Unión Europea ha decidido aclarar las reglas en lo que se refiere al sistema de prestaciones en los estados miembros y permitir que cada país limite determinadas prestaciones sociales a quienes no estén trabajando. Ahora las nuevas normas a las que los estados miembros dieron luz verde recientemente en el Parlamento Europeo no solo van a garantizar el cobro de ayudas familiares cuando los hijos estén en otro país, sino que las van a regular dependiendo de la situación laboral de la persona migrante.

Esta medida forma parte del acuerdo alcanzado para reformar las normas de coordinación de la Seguridad Social, que busca adaptar el sistema a la realidad actual y evitar abusos. Según explica la Comisión Europea en su último comunicado, el objetivo es reforzar la seguridad jurídica y dar mayor claridad a los Estados miembros.

El cambio responde a una necesidad detectada en los últimos años: definir mejor quién tiene derecho a determinadas ayudas cuando no existe actividad laboral.

En qué casos se podrán limitar las ayudas

La normativa establece con mayor precisión cuándo un país puede restringir el acceso a ciertas prestaciones sociales.

En concreto, se permitirá hacerlo en situaciones en las que:

  • el ciudadano no tenga actividad laboral en ese país.
  • no exista una vinculación suficiente con su sistema de Seguridad Social.

Esta medida sigue la línea de la jurisprudencia reciente y busca evitar interpretaciones contradictorias entre Estados.

Se evitarán los limbos legales y los conflictos entre países

Uno de los principales problemas hasta ahora era la falta de criterios claros. Esto provocaba conflictos entre administraciones y situaciones en las que no quedaba claro qué país debía asumir el coste de determinadas ayudas.

Con la nueva normativa, Bruselas pretende reducir estos conflictos y facilitar la gestión de las prestaciones en un entorno cada vez más internacional.

El cambio llega con una reforma más amplia

Esta medida se suma a otras incluidas en el mismo paquete, como el nuevo sistema de pago del paro o la ampliación del plazo para cobrarlo en otro país.

Todas ellas tienen el objetivo de modernizar el sistema de Seguridad Social europeo, unificarlo en cierta forma y adaptarlo a la movilidad actual. Que un joven o no tan joven se tenga que marchar unos meses o incluso años a trabajar a otro país es algo ya tan común como el mismo hecho de trabajar.

Se busca evitar abusos y garantizar un sistema más justo

La Unión Europea busca con este cambio proteger la sostenibilidad de los sistemas sociales. La idea es garantizar que las ayudas lleguen a quienes realmente tienen derecho a ellas, evitando usos indebidos y asegurando un reparto más equilibrado entre países.

Con estas nuevas reglas, Bruselas intenta encontrar el equilibrio entre facilitar la movilidad y mantener un sistema justo y sostenible para todos, haciendo que las ayudas lleguen a aquellas personas que verdaderamente están desempeñando una labor en el país de destino y que además (por sus niveles de renta y contexto) necesitan ese apoyo.