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Un banquero convence a un anciano de 80 años para venderle su piso mediante una renta vitalicia y la Justicia anula la operación: se aprovechó de su deterioro cognitivo

El hombre se arrepintió apenas unas horas después de firmar y acabó bajo tutela judicial meses más tarde.

Imagen representativa de un anciano firmando un documento
Imagen representativa de un anciano firmando un documento |Envato
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:
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Las cláusulas abusivas, los productos financieros poco transparentes y los contratos firmados por personas mayores vuelven a situar a los bancos en el centro del debate. Esta vez, el caso no gira en torno a hipotecas o comisiones, sino a la venta de una vivienda mediante una renta vitalicia. Un tribunal francés ha anulado la operación después de concluir que un asesor bancario se aprovechó del deterioro cognitivo y la vulnerabilidad de un cliente de 80 años para quedarse con su piso en unas condiciones muy favorables para él.

Según la información recogida por el medio francés Figaro Inmobilier, el anciano vendió su apartamento en 2022 mediante un contrato de renta vitalicia a su propio asesor bancario. El acuerdo incluía un pago inicial de 10.000 euros y una renta anual de 4.800 euros. Sin embargo, apenas unas horas después de firmar la escritura, comenzó a sentirse angustiado y acudió a casa de un vecino para confesar que había “cometido una estupidez”.

Según declaró posteriormente el vecino, el banquero llevaba tiempo visitando prácticamente a diario al hombre y aprovechándose de su situación de aislamiento y deterioro cognitivo. Esa misma noche, el vendedor acudió incluso a la notaría asegurando que se sentía engañado y arrepentido de haber firmado. Poco después, el anciano fue puesto bajo protección judicial y, meses más tarde, bajo tutela legal debido al empeoramiento de su estado mental.

El tribunal concluyó que el anciano no comprendía plenamente la operación

El jubilado solicitó la anulación de la venta y reclamó daños y perjuicios tanto al comprador como a la notaría. Durante el proceso judicial se analizó especialmente el estado mental del anciano en el momento de la firma. Su médico confirmó que sufría un importante deterioro cognitivo y problemas de juicio. Además, el tribunal destacó que tenía dificultades para escribir y realizar cálculos sencillos.

Los jueces también consideraron clave que el asesor bancario conocía perfectamente la situación del hombre debido a sus visitas frecuentes y a la relación de confianza que mantenían.

La investigación reveló además que el piso había sido valorado en solo 70.000 euros basándose prácticamente en la oferta presentada por el comprador, mientras que una tasación independiente elevó posteriormente el valor real del inmueble hasta los 82.000 euros.

Según la sentencia, el comprador incluso utilizó a un amigo común para influir en la decisión del anciano.

La Justicia anuló la venta y condenó al banquero y al notario

En septiembre de 2025, el tribunal de Niza concluyó que el consentimiento del anciano no había sido “libre ni informado” y anuló completamente la operación. La sentencia condenó al asesor bancario a pagar 10.000 euros por daños y perjuicios y consideró acreditado que actuó aprovechándose del estado de vulnerabilidad del anciano.

El notario también fue declarado responsable por no comprobar adecuadamente si el vendedor comprendía realmente el alcance de la operación pese a los signos evidentes de fragilidad. Por ello, la notaría fue condenada a pagar otros 5.000 euros por daños morales.