El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el nuevo Real Decreto del Bono Cultural Joven, una reforma impulsada por el Ministerio de Cultura que amplía tanto los usos permitidos de la ayuda como el perfil de beneficiarios. A partir de ahora, los jóvenes podrán destinar los 400 euros del bono a comprar instrumentos musicales, material artístico o realizar cursos culturales, mientras que solicitantes de asilo, personas acogidas a protección temporal y extranjeros extutelados con permisos en trámite también podrán acceder a la ayuda.
Así lo ha explicado el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros y lo confirmó también la ministra portavoz, Elma Saiz, según ha informado Europa Press.
Desde el Ministerio de Cultura destacan que el objetivo de esta reforma es transformar el bono en una herramienta más vinculada a la creación cultural y no solo al consumo. “Queremos que el Bono Cultural Joven no solo sirva para acceder a la cultura, sino también para hacer cultura”, ha señalado Urtasun durante su comparecencia.
El bono podrá utilizarse para instrumentos, talleres y material artístico
La principal novedad de la reforma aprobada por el Gobierno es que los jóvenes podrán utilizar la ayuda para adquirir instrumentos musicales, cámaras fotográficas, programas orientados a la creación artística o material para actividades culturales.
Además, el bono también permitirá financiar cursos presenciales y en línea relacionados con la cultura y las artes. Según el Ministerio de Cultura, los beneficiarios podrán elegir entre destinar íntegramente los 400 euros a esta modalidad creativa o repartir el gasto entre varias categorías, como ya ocurría en ediciones anteriores.
La nueva regulación mantiene también el acceso a productos culturales físicos, como libros, discos o videojuegos, y al consumo digital mediante plataformas audiovisuales, musicales o de lectura.
Urtasun ha defendido que la intención es que la ayuda deje de ser únicamente “un elemento de consumo” y pase a convertirse en “un derecho fundamental en el cual la creación también puede estar presente”.
El Gobierno quiere ampliar el alcance social del programa
Otra de las novedades destacadas afecta al acceso al programa. Según ha explicado la ministra portavoz, Elma Saiz, también podrán solicitar el Bono Cultural Joven “los solicitantes de asilo o las personas acogidas a protección temporal, así como extranjeros extutelados en trámites de obtener su permiso de residencia”.
El Ministerio de Cultura también trabaja para aumentar el porcentaje de jóvenes que solicitan la ayuda. Urtasun explicó que actualmente alrededor del 70% del público potencial accede al bono, aunque el objetivo es alcanzar “un 80 o un 90%”.
Para ello, el departamento de Cultura prevé colaborar con entidades sociales y del tercer sector para facilitar el acceso a jóvenes de entornos más vulnerables. “Vamos a realizar acuerdos con entidades del tercer sector para que todos los jóvenes, independientemente de su origen, de su entorno puedan acceder al bono cultural”, ha afirmado el ministro.

