El mercado de la vivienda está realmente complicado, tanto para aquellas personas que buscan comprarse una casa como para los que quieren alquilar un piso, ya que el precio de los inmuebles no para de subir. Además, la falta de oferta y la especulación turística hacen todavía más difícil que las personas encuentren soluciones habitacionales, especialmente en las grandes ciudades.
Por tanto, no es de extrañar ver cómo el padre de un bebé tiene que vivir en una caravana en un asentamiento o cómo una familia se va al bosque a vivir dejándolo todo atrás. Las soluciones cada vez son más drásticas.
Y es que mientras millones de jóvenes menores de 30 años declaran que no tienen forma de abandonar la casa de sus padres por no tener los ingresos suficientes para pagarse ni siquiera un alquiler, el sector de la inversión privada defiende su papel económico. Un ejemplo es el de Antonio Laureiro, un inversor de apenas 36 años que tiene un total de 9 propiedades a su nombre, las cuales defiende así como da importancia a los que como él son propietarios de varias viviendas y las alquilan.
La gente joven solo piensa “en salir” en vez de “ahorrar y esforzarse”
En una participación en el programa LaSexta Xplica, este propietario analizó lo que pasa en el mercado de la vivienda en España, por qué la gente se queja y su respuesta ante la crítica que hacen muchos hacia los inversores en vivienda. A pesar de que los informes del Consejo de la Juventud de España muestran que un menor de 30 años necesitaría destinar íntegramente su salario durante casi un lustro solo para pagar la entrada de un piso, el inversor cree que esto no es tan importante y culpó directamente a los hábitos de gasto de los futuros compradores.
Y es que para Antonio los jóvenes apenas se esfuerzan ni piensa en el ahorro, sino solo en salir y pasárselo bien. "Al final la gente joven piensa en el ocio, en salir, en no ahorrar y no esforzarse", criticó sin dudarlo. En vez de sentir que podría estar participando en la crisis de acceso a la vivienda que hay en España, este propietario más bien ensalza a aquellos que compran casas para luego alquilarlas ya que según ellos los jóvenes tienen viviendas para alquilar. "Gracias a los inversores vosotros tenéis alquileres", dijo en referencia a todos los inquilinos que había allí en el plató.
Por qué la gente rechaza comprar un piso en un pueblo
Como argumento principal de lo que defiende, el inversor dijo que siguen existiendo muchos chollos inmobiliarios, pero que los jóvenes los desechan porque no quieren todo cerca y cómodo sin arriesgarse. El empresario contó que en su grupo de inversores tienen ofertas de inmuebles situados en municipios de la Comunidad Valenciana con precios que van desde los 50.000 hasta los 60.000 euros.
Antonio no entiende como la gente rechaza o ni siquiera presta atención de los chollos inmobiliarios, aunque no se encuentren en las grandes ciudades. "Cuando le dices a una persona joven que tienes un piso de 53.000 o 60.000 euros, que es un tercero sin ascensor, te dicen que no, que él quiere con ascensor, en las grandes ciudades, etc.", explicó el inversor para dejar ver una actitud demasiado exquisita por parte de los jóvenes, que no son capaces de ver la oportunidad por culpa de querer ajustarse a sus comodidades siempre. Por todo lo anterior, Antonio terminó pidiendo más esfuerzo por parte de los jóvenes. "La gente joven no apretáis la máquina", dijo el empresario.

