Nadia, camionera: "Si tengo que ir al baño uso tubos de plástico; es el único empleo donde se hace trampa para trabajar de más"

La profesional denuncia la falta de infraestructuras básicas en un sector que acumula actualmente más de 30.000 vacantes.

Nadia, camionera: "Si tengo que ir al baño uso tubos de plástico; es el único empleo donde se hace trampa para trabajar de más" |'El intermedio'.
Fecha de actualización:

Nadia es una de las escasas mujeres que se sientan al volante de un camión en España. Tras la pandemia de la covid-19, esta profesional decidió dejar su puesto como técnica de farmacia de cara al público para buscar la soledad de la carretera. 

Hoy utiliza sus redes sociales para mostrar el día a día de su oficio y denuncia en El Intermedio, las duras condiciones logísticas y laborales que atraviesa el transporte de mercancías en nuestro país.

“Si los hombres quieren ir al baño, van a la rueda. Yo, ¿a dónde voy?”

La higiene durante las largas jornadas de ruta es uno de los mayores problemas. Al llegar a los puntos de carga y descarga, Nadia se encuentra con instalaciones anticuadas donde solo hay baños para hombres o, directamente, no le permiten el acceso.

"Los hombres lo tienen fácil, van a la rueda. Yo, ¿dónde voy?", expone la conductora. Ante el estado "fatal" de las áreas de descanso, ha tenido que buscar alternativas. "Más de una vez he entrado en algún que otro baño y acabo yendo al tubito", confiesa, en referencia a unos tubos de plástico portátiles que ha comprado para poder orinar de pie en el camión.

“Me levanto a las 5:00 am, pero nunca sabes cuándo acabas”

A las trabas logísticas se suma el descontrol de los horarios. Su alarma suena a las 5:15 de la mañana y arranca a las 6:00, pero reconoce que "sabes cuándo empiezas, pero no cuándo acabas".

 El dispositivo que marca su rutina es el tacógrafo, encargado de registrar las horas de conducción y descanso. Sin embargo, la presión por producir fomenta irregularidades. "Es lo que dicen unos compañeros, que es el único trabajo en el que se hace trampa para trabajar de más", señala.

“Las mujeres tienen que estar en la cocina”

El camión de Nadia, que conduce un modelo tipo bañera, se ha convertido en su "segunda casa" y está equipado con cama, botiquín e impresora para los albaranes. Mostrar esta realidad en redes sociales le ha valido el cariño de muchos seguidores, pero también la ha expuesto al machismo de una profesión donde las mujeres siguen siendo minoría. "El primer comentario nunca se olvida, es 'las mujeres tienen que estar en la cocina'", recuerda.

Aunque asegura que la mayoría de sus compañeros veteranos la tienen "supermimada", las faltas de respeto existen. Por la emisora interna ha tenido que escuchar a un superior afirmar: "Mira la Nadia, qué buena que está". Su respuesta ante este acoso no se hizo esperar: "A ver si tienes huevos de bajar y decírmelo a la cara".

Archivado en

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias