En el mes de febrero, la ministra de Trabajo y Economía Social Yolanda Díaz, daba a conocer una nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional del 3,1% que lo colocaba en 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas o 1.424,50 euros en 12 pagas. Este aumento se suma a la cadena que, año tras año desde 2018, se está llevando a cabo para mejorar el poder adquisitivo de millones de trabajadores españoles. Lejos quedan ya los 735 euros al mes que se pagaban de salario mínimo hace ocho años para superar los 1.000 euros ahora. Pero hay un problema y este son los convenios colectivos de los distintos sectores que siguen sin actualizarse o están en fase de negociación sindical.
Aunque la subida del SMI es una de las medidas ‘estrella’ de Díaz junto a la reducción de la jornada laboral o los cambios en el registro horario, supone un pequeño freno para las negociaciones colectivas que se llevan a cabo con los sindicatos y la patronal. Buena parte de los consensos que se consiguen en estas mesas de diálogo quedan desfasados en poco tiempo, justo en el momento en que el sueldo mínimo instaurado por el Gobierno queda por debajo de la cuantía que aparece en el convenio colectivo.
El Salario Mínimo Interprofesional queda por encima del salario base de las categorías inferiores que aparecen buena parte de los convenios sectoriales que se han dado a conocer durante estos primeros meses de 2026 según datos de UGT a los que ha tenido acceso elEconomista.
De momento, 43 convenios están afectados por el salario más reducido del total de 4 que fueron apareciendo en el BOE (Boletín Oficial del Estado), y a los que hay que sumar los pluses y los complementos.
Qué dice el Tribunal Supremo sobre el salario mínimo
El Tribunal Supremo (TS) ha establecido en su sentencia 556/2025 recogida por Consejo Gestores, que un convenio colectivo no incumple la ley a pesar de que se establezca un salario base que sea menor al SMI cuando la suma de todos los conceptos retributivos que al final reciba el trabajador, sea mayor que el sueldo anual que marca la ley.
Ahora bien, este cálculo deberá comprender las pagas extraordinarias, complementos salariales como la antigüedad, productividad o asistencia al puesto de trabajo o cualquier otro que esté recogido en el convenio.
Esta idea no gusta a los sindicatos, y en el último pacto firmado con el Ministerio de Trabajo para incrementar el SMI hicieron constar que las empresas no podrán reducir o borrar los complementos a los que tuviera derecho el trabajador de modo que con los cambios tuvieran que aumentar el sueldo.
UGT apunta a la necesidad de una mesa de diálogo
En el estudio elaborado por UGT se destaca la importancia de la puesta en marcha de una nueva mesa de diálogo social, en la que esté presente la patronal ya que es imprescindible actualizar el AENC, que es el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, donde se marquen las subidas salariales y se prevenga que las distintas categorías se pisen.
Todo esto cuando uno de cada dos convenios está por debajo del SMI y como informa el sindicato, el SMI está por encima del salario acordado para los puestos básicos en el 45% de los convenios colectivos registrados en los primeros seis meses de 2026. Esto afecta a varios que son clave como el de jardineros (salario de 1.184 euros para peones y aprendices). Como destaca Xataka, en el caso de las empresas este número baja ligeramente con un 36%.
Como marca el TS lo importante no es el sueldo base, sino este y los distintos pluses. Entre todo esto se debería llegar a los 17.094 euros al año que marca el SMI este 2026. En caso de que no se llegue a esta suma, la empresa deberá pagar un complemento adicional.
Qué pasa con los sueldos en las categorías más bajas
Cuando el SMI es más elevado que lo que marca el convenio, el problema suele aparecer en los puestos más bajos. Un peón o un oficial de primera como señala el medio antes citado, al final pueden cobrar sueldos bastante parecidos a pesar de la diferencia en sus funciones.
A esto lo llaman ‘solapamiento’ los sindicatos que piden que se negocie un nuevo AENC con la patronal CEOE - Cepyme. De momento, los mayores beneficiados con la subida del salario mínimo siguen siendo los trabajadores con los sueldos más reducidos.
Esto es un arma de doble filo ya que, como apunta el estudio, cobrar el SMI puede hacer que la promoción promocional se amortigüe, desincentivando el crecimiento dentro de las empresas.