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Un agricultor de 93 años deja a su sobrino una finca de 3 millones de euros y cambia el testamento cuando ya podía padecer demencia: acusan a su hermano sacerdote de influir en la decisión

El fallecido había firmado cuatro testamentos en los que dejaba la finca a un sobrino que trabajó allí durante años, pero en 2013 cambió de decisión y nombró heredero a otro familiar.

Un anciano agricultor
Un anciano agricultor |Envato
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

Antes de repartir una herencia, es habitual que una persona prometa alguno de sus bienes a uno de sus futuros herederos, pero esto puede terminar en conflicto tras su muerte si no queda reflejado en el testamento. Es lo que ha ocurrido con la herencia de un agricultor irlandés de 93 años, que supuestamente había prometido a uno de sus sobrinos una finca valorada en tres millones de euros. Sin embargo, en su último testamento dejó la propiedad a otro familiar. El sobrino sostiene que el hermano del fallecido, que era sacerdote, influyó en él para que cambiara el reparto cuando ya podía padecer demencia.

El agricultor, que era soltero y no tenía hijos, era el propietario de una explotación de 58 hectáreas que, se expuso ante la justicia, había prometido la propiedad a su sobrino, quien había estado trabajando en ella desde muy joven y asumió más responsabilidades después de que su tío se sometiera a un bypass coronario en 1999.

Entre 1997 y 2007, el anciano firmó cuatro testamentos diferentes con una coincidencia: que la finca valorada en 3 millones de euros sería para su sobrino, pero en 2013 revocó esas disposiciones y nombró beneficiario del terreno a otro sobrino, según la sentencia recogida por The Irish Times

Los documentos apuntan a que podía tener demencia desde antes de cambiar el testamento

Un tiempo después de que muriera, el sobrino acudió a los tribunales para pedir que se paralizara la venta de la finca que tenían en marcha los albaceas del testamento, alegando que fue desheredado injustamente y que el último testamento pudo redactarse cuando su tío ya sufría problemas cognitivos.

Aunque se creía que la demencia del anciano había comenzado alrededor de 2015, nuevos informes médicos indicaban que esta podría haber empezado mucho antes, en 2007, una fecha que coincide con el último de los cuatro testamentos en los que el agricultor dejaba la finca al sobrino y es anterior al documento de 2013 que cambió el destino de la propiedad. 

Por este motivo, el hombre reclama que se impida la venta del terreno mientras se determina si el testamento de 2013 es válido, y la justicia lo ha concedido temporalmente.

Acusa a su tío sacerdote de influir en el último testamento

La demanda también sostiene que el testamento de 2013 se firmó bajo la influencia indebida del hermano del fallecido, que es sacerdote. Según se detalla en el procedimiento, el religioso había regresado a la finca familiar en 1993 después de vivir en Estados Unidos, porque le acusaron de comportamiento inapropiado con hombres jóvenes y por problemas relacionados con el alcohol.

Aunque el tío sacerdote falleció un año después que el agricultor, los albaceas del testamento cuestionaron que el sobrino presentase la demanda una vez que este también murió y no en el momento del otro fallecimiento cuando conoció que no había heredado la finca.  

Pese a este retraso, el juez consideró que la subasta tendrá que esperar hasta que se determine si el testamento se considera o no válido.