Como sucede cada verano, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha decidido tomarse unos días de descanso en La Mareta (Lanzarote), en una bonita casa con vistas al mar a la que ya acudió cuando ocupaba el cargo de líder del Ejecutivo el también socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Durante este tiempo la agenda política de Sánchez se reduce y aunque ha reaparecido recientemente a cuenta de la crisis migratoria de Ceuta, miles de ciudadanos se preguntan si el presidente del Gobierno tiene derecho a vacaciones y sobre todo, si en ese periodo de descanso puede llevar a cabo una desconexión digital.
Para empezar, hay que tener claro que el presidente del Gobierno no es comparable con un trabajador por cuenta ajena, un autónomo o un funcionario. El motivo es que no cuenta con una relación laboral con ninguna empresa ni está vinculado a la administración laboralmente hablando. Esto quiere decir que, aunque puede tomarse un periodo de descanso, no son vacaciones reconocidas como un derecho laboral que él pudiese reclamar legalmente.
Así lo ha explicado a NoticiasTrabajo el abogado laboralista Xavi Abat, quien ha señalado que esta diferencia viene marcada por la naturaleza política del puesto. “El derecho a vacaciones y a la desconexión digital son derechos laborales y ahí está la clave porque el presidente del Gobierno no es un trabajador ni un empleado público ordinario”.
Esto es así porque no cuenta con relación laboral “ni un contrato de trabajo, es un cargo político” según reza el artículo 98 de la Constitución Española.
Las vacaciones de Sánchez no son un derecho laboral
Abat explica que la situación del presidente del Gobierno está regulada entre otras normas, por la Ley 50/1997 del Gobierno y la Ley 3/2015 que es la que regula el ejercicio del alto cargo de la AGE (Administración General del Estado). Estas normas no le reconocen unas vacaciones anuales como derecho subjetivo.
Los días de descanso que el presidente suele pasar en La Mareta sólo están vinculados a la organización de su agenda laboral y a una práctica que ya es habitual pero no tiene nada que ver con las vacaciones retribuidas que aparecen reconocidas en el Estatuto de los Trabajadores.
“Las vacaciones de verano que vemos cada agosto son una práctica de hecho, no un derecho exigible, el cargo es responsabilidad permanente, sin horario ni sustituto pleno”, ha asegurado Abat.
Aunque sí es cierto que se produce una bajada en el ritmo de su actividad, Pedro Sánchez sigue siendo el presidente del Gobierno a pesar de que esté descansando y debe estar siempre disponible para atender las responsabilidades derivadas del cargo que ocupa. El hecho de que esté fuera, no supone que haya otra persona que de manera automática se responsabilice de las funciones del líder del Ejecutivo.
Como ha citado el abogado laboralista, hay que consultar el artículo 13 de la Ley de Gobierno en el que se establece que la suplencia del presidente corresponde a los vicepresidentes, de acuerdo con el orden de prelación y en su defecto a los ministros. Esta sustitución se produce en determinados supuestos y no convierte el tiempo de descanso del presidente en unas vacaciones laborales tal y como se entienden en en el ámbito del trabajo.
No existe desconexión digital para el presidente del Gobierno
Cuando un trabajador por cuenta ajena está de vacaciones, tiene derecho a desconectar de su trabajo, funciones o demás situaciones de su entorno laboral. El derecho a la desconexión digital está recogido en el artículo 88 de la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales. La finalidad es la de garantizar que los trabajadores y los empleados públicos puedan respetar su tiempo de descanso, permisos y vacaciones fuera del horario de trabajo.
La protección limita las comunicaciones profesionales realizadas por teléfono, correos electrónicos o cualquier otra vía una vez que termina la jornada. Pero esta norma está enfocada a los funcionarios y trabajadores. “Un presidente del Gobierno, actuando como tal, no encaja en ninguna de estas dos categorías, de modo que no tiene un derecho a desconectar protegido jurídicamente”, asegura el abogado laboralista.