Cuando se compra un billete de lotería suele hacerse con la ilusión de que toque y tener una vida mejor, pero en ocasiones estos décimos quedan relegados a un cajón e incluso se olvida su existencia. Es lo que le ocurrió a un jubilado de 68 años de Nueva Jersey (Estados Unidos), que encontró un billete de lotería premiado con 24,1 millones de dólares (unos 20,5 millones de euros) en el bolsillo de una vieja camisa, justo cuando el plazo para cobrarlo estaba a punto de expirar.
Según publicaron CNN US, el hombre había comprado el décimo para un sorteo de la Lotería de Nueva York, sin embargo, nunca llegó a comprobarlos y guardó el billete junto a otros en el armario. “Siempre me decía a mí mismo: ‘Los revisaré cuando tenga tiempo’”, explicó. Durante meses, el premio permaneció sin reclamar mientras las autoridades buscaban sin éxito al ganador.
La situación cambió cuando el propio jubilado vio en televisión una noticia sobre ese premio millonario que seguía sin dueño. Esto le llevó a revisar los viejos billetes que tenía guardados. Al comprobar los números, no podía creer lo que estaba viendo: “¿Veo realmente lo que creo ver?”, recordó. “Tuve que asomar la cabeza por la ventana y respirar aire fresco. Realmente tuve que convencerme de que esto era real”.
Estuvo a punto de perder el premio por no revisar el décimo
El hecho ocurrió apenas dos días antes de que expirara el plazo para reclamar el premio. De haber esperado un poco más, habría perdido los 20,5 millones de euros.
Durante ese tiempo, la Comisión de Juegos de Nueva York había intensificado la búsqueda del ganador. “Revisen sus bolsillos, revisen la guantera, busquen debajo de los cojines del sofá. Si tienen el boleto ganador, esperamos conocerlos”, señaló la directora de la División de la Lotería.
Finalmente, el hombre pudo reclamar el premio tras superar el proceso de verificación. “Estamos encantados de que este afortunado ganador haya podido encontrar este boleto que le cambiará la vida”, añadió la directora.
El jubilado, padre de dos hijos y abuelo de doce nietos, decidió cobrar el dinero en pagos distribuidos a lo largo de 26 años. Tras el susto y la sorpresa, reconoció que ahora le queda una decisión importante por delante: tener una “conversación con toda la familia” para decidir qué hacer con una fortuna que estuvo a punto de perder por no revisar a tiempo una vieja camisa.