Cuando se hereda una vivienda, los herederos no siempre pueden quedarse viviendo en ella, sobre todo cuando hay problemas con otros herederos o, como en el caso de esta heredera, con la comunidad de vecinos. Y es que, tras la muerte de su padre, se quedó viviendo en la casa porque le correspondía por herencia y la comunidad de propietarios la ha demandado para que abandone la vivienda porque no tiene 55 años.
La joven se había mudado a la casa en 2020 para cuidar a su padre, un veterano discapacitado con una enfermedad terminal que necesitaba tratamientos de diálisis. Cuando este murió en octubre de 2023, la vivienda pasó a manos de su hija, pero según la información publicada en News 4 Jax, menos de tres meses después recibió una notificación en la que le comunicaban que ya no cumplía con los requisitos de edad y debía marcharse.
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El problema está en que las normas de este residencial situado en Jacksonville (Florida, Estados Unidos) establecen que en cada una de las casas de la urbanización debe haber al menos una persona con 55 años o más. Aunque una persona con menos de esa edad puede heredar y ser la propietaria de la vivienda, eso no le concede automáticamente el derecho a residir en ella si no cumple las condiciones de ocupación fijadas por la comunidad.
Heredó la vivienda, pero la comunidad sostiene que no puede vivir en ella
La joven defiende que las circunstancias de su caso son especiales y asegura que el constructor sabía que su padre quería dejarle la vivienda en herencia. Según explicó al medio, a su familia le habían asegurado que podría continuar viviendo allí después de su muerte, aunque reconoce que nunca ha visto ningún documento que confirme ese acuerdo.
Mientras se encuentran en pleno proceso judicial, la comunidad ya le ha prohibido el acceso a zonas comunes como la piscina, el gimnasio y la casa club, e insisten en que se tienen que cumplir las normas que obligan a tener al menos un residente de 55 años en cada vivienda ocupada.
La legislación federal permite que las comunidades destinadas a mayores de 55 años establezcan restricciones de edad siempre que cumplan determinados requisitos. Aunque la normativa federal exige que al menos el 80% de las viviendas ocupadas cuenten con una persona de esa edad, ese 20% restante no da automáticamente derecho a los menores de 55 años a residir allí, ya que cada comunidad puede establecer normas más restrictivas.
Los vecinos tendrán que pagar 134.300 euros para financiar el proceso
El problema de la joven no es solo que pueda verse obligada a abandonar su casa, sino que tendrá que pagar por financiar su propia demanda. Para poder llevar el caso a los tribunales, la comunidad va a aprobar una derrama extraordinaria de unos 134.300 euros.
Ese importe se repartirá entre los propietarios de las viviendas de la urbanización, entre los que se encuentra la joven, y cada uno tendrá que pagar unos 867 euros, aunque algunos vecinos se han mostrado en contra de esta decisión, defendiendo que no deberían tener que asumir el coste de un procedimiento para expulsar a una residente que, según ellos, nunca ha causado problemas.