Con la campaña de Renta ya comenzada, son muchos los que se preguntan si declaran todo lo que deben declarar o no, y si lo hacen correctamente. Cuando ya hablamos de autónomos, empresas y facturas, la Agencia Tributaria se pone seria y no deja pasar ni una. Aunque emitir una factura puede parecer un trámite muy sencillo y rutinario, hay quién no lo hace bien y esto puede salir muy caro. Hacienda puede sancionar por errores en la facturación que muchos contribuyentes desconocen y que, en los casos más graves, pueden alcanzar cifras muy elevadas.
El artículo 201 de la Ley 58/2003 (que se puede consultar en este BOE), General Tributaria, que regula las infracciones por incumplir las obligaciones de facturación. Este precepto recoge literalmente que:
“Constituye infracción tributaria el incumplimiento de las obligaciones de facturación o documentación.”
Es decir, no solo se sanciona no emitir factura, sino también hacerlo de forma incorrecta, incompleta o con datos erróneos.
En los casos más graves, las sanciones pueden alcanzar hasta el 150% del importe de la operación. Es decir, si una factura incorrecta afecta a una operación de 100.000 euros, la multa podría llegar a 150.000 euros, en función de la gravedad y de si existe ocultación o fraude.
Este tipo de infracción es especialmente relevante porque afecta a millones de autónomos y pequeñas empresas que emiten facturas de forma habitual y que, en muchos casos, desconocen los requisitos exactos que exige la normativa.
Multas fijas de 150 euros y otras de hasta el 150%
Cuando se trata de fallos más habituales, como no cumplir correctamente los requisitos de una factura, la sanción consiste en una multa proporcional del 1% del importe de las operaciones afectadas. Si el problema es más grave, como no emitir o no conservar facturas, el porcentaje sube al 2% del importe total.
En los casos en los que ni siquiera se puede determinar el importe de las operaciones, Hacienda aplica una multa fija: 300 euros por cada factura no emitida o no conservada.
La situación cambia cuando se considera infracción muy grave. Esto ocurre, por ejemplo, cuando se emiten facturas con datos falsos o falseados. En ese caso, la sanción pasa a ser mucho más elevada y puede alcanzar el 75% del importe del conjunto de las operaciones.
Además, para los incumplimientos más leves relacionados con documentos de circulación o facturación incorrecta, la ley fija una sanción concreta de 150 euros por cada documento.
Por último, la norma permite incrementar estas cuantías: si existe un incumplimiento sustancial o reiterado, la sanción resultante puede llegar a ser hasta del 150%.
Qué errores en una factura pueden provocar sanción
No hace falta falsificar documentos para ser sancionado. La normativa considera infracción situaciones bastante comunes como:
- No emitir factura cuando es obligatorio.
- Emitir facturas sin todos los datos exigidos (NIF, fecha, desglose de IVA, etc.).
- Incluir datos incorrectos o incompletos.
- No conservar las facturas o justificantes.
- Utilizar sistemas informáticos que no garanticen la integridad de los registros.
De hecho, la propia Ley General Tributaria obliga a conservar y facilitar toda la documentación con trascendencia fiscal cuando Hacienda lo requiera, incluyendo facturas y registros contables .
Un ejemplo práctico
Un autónomo emite varias facturas a lo largo del año, pero en ellas omite datos obligatorios o comete errores en el IVA aplicado. Si Hacienda detecta estas irregularidades, puede iniciar un procedimiento sancionador.
Si se trata de errores puntuales, la sanción podría ser una multa fija. Pero si los fallos afectan a importes elevados o se repiten, la Agencia Tributaria puede considerar la infracción como grave o muy grave.
Por ejemplo, si una factura incorrecta implica una base imponible de 50.000 euros y se califica como infracción muy grave, la sanción podría alcanzar hasta el 150%, es decir, 75.000 euros.
Muchos no tienen en cuenta esta sanción
A diferencia de otras multas más conocidas y que suelen afectar a cientos de contribuyentes, como no presentar la declaración de la Renta o no atender un requerimiento, los errores en facturación pasan más desapercibidos y muchos afectados, de hecho, no son conscientes del error hasta que les llega la sanción.
Pero sí que son importantes, ya que los errores en las facturas afectan a la operativa diaria de autónomos y empresas.
- Pueden acumularse si hay muchas facturas incorrectas.
- Se detectan con facilidad en inspecciones o cruces de datos.
Además, con la digitalización y el uso obligatorio de sistemas informáticos de facturación cada vez más controlados, este tipo de sanciones está cobrando mayor importancia.
El sistema de facturación también podría ser sancionado
La ley también exige que los sistemas informáticos de facturación garanticen la integridad, trazabilidad e inalterabilidad de los datos, algo que cada vez controla más Hacienda.
Esto significa que no solo se sanciona la factura en sí, sino también el sistema utilizado para generarla si no cumple los requisitos.