La Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) 2026 ha comenzado esta semana en gran parte de España. Durante estos días, más de 300.000 estudiantes se juegan una plaza universitaria mientras miles de docentes afrontan la tarea igual de decisiva como es corregir las pruebas en apenas unos días. Pero, ¿cuánto cobra un corrector de selectividad?
La corrección de los exámenes de la PAU recae cada año en miles de profesores de instituto y universidad. Según explica el portal especializado ‘Tusclasesparticulares’, entre 1.000 y 2.000 docentes participan en este proceso en cada comunidad autónoma. Alrededor del 70% son profesores de instituto que, en muchos casos, han dedicado todo el curso a preparar a los alumnos para una prueba que después también les tocará evaluar.
En medio de este proceso, la docente y correctora Patri Barrión ha despejado las dudas sobre su sueldo en un vídeo para TikTok (@patri_barron). “Cobramos exactamente 2,48€ por examen corregido”, afirma, “siendo estos exámenes muy extensos que debemos leer por completo, revisar, corregir y puntuar”.
Según el portal especializado mencionado anteriormente, los correctores suelen disponer de alrededor de cinco jornadas para revisar entre 120 y 130 exámenes, aunque la cifra puede variar en función de la materia. Por lo tanto, si se toma como referencia la cifra mencionada por Patri Barrón un docente que revise 130 pruebas ganaría alrededor de 322,40 euros brutos. “¿Creéis que sale realmente rentable este trabajo?”, concluye la profesora.
El trabajo invisible tras las notas de selectividad
Aunque los criterios de corrección están previamente establecidos, la tarea no consiste únicamente en asignar una nota, ya que los correctores deben leer el examen completo, comprobar que las respuestas se ajustan a lo solicitado y aplicar las rúbricas fijadas por los tribunales. También deben tener en cuenta posibles penalizaciones por errores ortográficos o de presentación.
Además, en asignaturas con preguntas de desarrollo o comentarios de texto, la lectura y evaluación de cada prueba exige una atención especial para valorar tanto los conocimientos como la capacidad de argumentación del estudiante.
Los criterios se acuerdan previamente entre las universidades y los responsables educativos de cada comunidad autónoma con el objetivo de unificar la evaluación. Entre otros aspectos, se determina el valor de cada pregunta, las competencias que se evaluarán y los elementos que pueden hacer subir o bajar la calificación final. Aun así, como ocurre en cualquier proceso de evaluación, existe un margen de interpretación por parte de cada corrector.
Muchos docentes que participan en estas correcciones aseguran que el tiempo disponible para cada examen es reducido, así que la claridad de las respuestas se convierte en un factor importante. Por ello, suelen recomendar a los estudiantes una escritura legible y respuestas bien estructuradas.

