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Una pareja de jubilados de 75 y 77 años sobrevive en la calle con 700 euros al mes tras ser desalojada para convertir su casa en un piso turístico

Los ancianos, vivían desde hacía nueve años en la vivienda, pero el propietario decidió destinarla al alquiler turístico.

Una imagen de la pareja
Una imagen de la pareja |Sic NOticias
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:
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Perder la vivienda es uno de los mayores miedos para quienes viven de alquiler, especialmente en edades avanzadas, debido a la dificultad para encontrar otra casa o piso debido a los altos precios del mercado. Es lo que le ocurrió a una pareja de jubilados portugueses de 75 y 77 años que, tras años residiendo en el mismo piso, se vio obligada a abandonarlo cuando el propietario decidió destinarlo al alquiler turístico.

Según informa Sic Noticias, los ancianos, llevaban nueve años viviendo en la vivienda hasta que recibieron una orden de desalojo. El casero les comunicó su intención de transformar el inmueble en un alojamiento turístico, una práctica cada vez más frecuente en ciudades como Lisboa debido al auge del turismo.

Con unos ingresos mensuales que no superan los 700 euros, la pareja no pudo encontrar otra vivienda en la que instalarse. La falta de recursos no solo les impidió acceder a otro alquiler, sino que también les obligó a dejar atrás muchas de sus pertenencias al no tener dónde guardarlas.

Terminaron viviendo en una estación, dependiendo de la ayuda de sus vecinos 

Ante la imposibilidad de encontrar una nueva vivienda, la pareja acabó instalándose en una estación de la ciudad, donde sobrevivía gracias a la ayuda de dos personas que les proporcionan ropa, comida y acceso a aseos.

Estas mismas personas impulsaron una recogida de firmas para reclamar una solución urgente. “Queremos que se garantice una vivienda digna para esta pareja. No podemos permitir que nuestros mayores vivan así”, señalaron en declaraciones a medios locales.

El caso fue incluso trasladado a una parroquia de la zona, cuyos servicios sociales comenzaron a realizar seguimiento a la pareja para, en coordinación con las autoridades municipales, encontrar una solución.