Llegar a España con la intención de encontrar un futuro no siempre significa poder acceder de inmediato a un empleo estable. Para poder trabajar legalmente en nuestro país, las personas extranjeras deben contar con la documentación y la autorización correspondientes, algo que no siempre consiguen al llegar.
Este fue el caso de un hombre procedente de Marruecos, quien ha contado en una entrevista con 'Talent Match' que lleva 12 años sin trabajar. Según cuenta, llegó en 2008 y su primer empleo fue como albañil, por el que cobraba aproximadamente 500 euros por una jornada completa, aunque no ofrece más detalles sobre las condiciones del puesto ni sobre la duración del contrato.
Trabajó en este sector hasta 2014 y, desde entonces, asegura que no ha vuelto a buscar ni tener un empleo por “falta de papeles”.
“Ahora estoy arreglando los papeles y buscando trabajo”
El hombre explica que actualmente está intentando regularizar su situación administrativa para poder volver al mercado laboral. “Ahora estoy arreglando los papeles y buscando trabajo”, señala durante la conversación, haciendo referencia al proceso de regularización masiva de personas migrantes que se está llevando a cabo en España.
Su caso refleja una de las principales dificultades que afrontan algunas personas extranjeras cuando no disponen de la documentación necesaria para trabajar legalmente. Sin una situación administrativa estable, es mucho más complicado acceder a un empleo legal y conseguir mejores condiciones laborales.
El entrevistador subraya precisamente esta realidad. “El primer problema no es encontrar ganas de trabajar, es poder trabajar legalmente”, explica. También señala que la falta de documentación puede obligar a aceptar empleos peor pagados y dificultar el acceso a puestos que permitan avanzar profesionalmente.
Ha sobrevivido gracias a la ayuda de su familia
Durante la entrevista, el trabajador reconoce que ha atravesado momentos especialmente complicados desde que dejó su empleo. “No tengo dinero, no como nada”, afirma al explicar su situación económica. Al preguntarle cómo ha conseguido salir adelante durante todos estos años, explica que ha contado con la ayuda de su familia, que vive en España y le ha ayudado a cubrir sus necesidades básicas.
Cuando le preguntaron qué esperaba encontrar al salir de Marruecos, respondió con una sola frase: “La vida”. A pesar de las dificultades que ha afrontado desde su llegada a España en 2008, sigue pensando que el país ofrece oportunidades para intentar construir un futuro.
También llama la atención la cantidad que considera necesaria para vivir cómodamente en España. El entrevistado calcula que bastan unos 500 euros al mes, la misma cifra que asegura haber cobrado cuando empezó a trabajar como albañil en 2008.
La regularización extraordinaria permitirá trabajar legalmente durante un año
El caso del entrevistado coincide con la regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno en 2026 para determinadas personas extranjeras que viven en España sin permiso de residencia o de trabajo. El plazo para presentar las solicitudes terminó el 30 de junio, aunque el proceso todavía continúa, ya que la Administración sigue tramitando y resolviendo los expedientes.
Las personas que cumplen los requisitos pueden obtener una autorización para residir y trabajar legalmente en España durante un año. La medida pretende facilitar su incorporación al mercado laboral y reducir las situaciones de empleo irregular.
Más de 159.000 personas ya se han dado de alta en la Seguridad Social
A comienzos de julio, el Ministerio de Inclusión hizo balance del proceso. Según los datos difundidos por el Gobierno, se habían registrado cerca de 1,2 millones de solicitudes y más de 609.000 ya habían sido admitidas a trámite, lo que concedía a sus titulares un permiso provisional de residencia y trabajo.
Las personas de nacionalidad marroquí representaban el 13,4% de las solicitudes, el segundo grupo más numeroso después del colombiano. Además, de las 609.000 personas con permiso provisional, 159.097 ya se habían dado de alta en la Seguridad Social, alrededor del 26%, trabajando mayoritariamente en el régimen general, principalmente en sectores como la hostelería, el comercio, los servicios y la construcción.

