No pagar a tiempo algún impuesto puede generar deudas con Hacienda o las administraciones que pueden no solo generar intereses y sanciones, sino llegar a los tribunales. Es lo que le ha pasado a una viuda británica, que ha acabado condenada por una deuda de 35,84 libras (unos 41,96 euros) por no pagar el impuesto de circulación del Jaguar de su marido fallecido, después de que el vehículo pasara a ser de su propiedad tras su muerte.
La mujer explicó que todo se produjo apenas unas semanas después del fallecimiento de su esposo, mientras se encontraba de luto, organizando el funeral y ocupándose de todos los trámites administrativos. Además, aseguró que no conduce y nunca había tenido un coche propio, por lo que desconocía cuáles eran las obligaciones fiscales al respecto.
Por todo esto, se quedaron pendientes de pago esos casi 42 euros del impuesto de circulación, y, según recogen desde Independent, la Agencia de Licencias de Conducir y Vehículos británica (DVLA) inició un procedimiento contra ella, que terminó llevándola ante la justicia.
Se declaró culpable, pero quiso explicar su situación
Después de recibir la notificación del tribunal, la viuda se declaró culpable por escrito, aunque quiso dejar claras las circunstancias en las que se había producido el impago. “En el momento del delito, mi marido había fallecido recientemente”, explicó la mujer. “Este fue un período extremadamente angustioso y abrumador en mi vida. Estaba de luto al mismo tiempo que me ocupaba de los preparativos del funeral y de muchos asuntos administrativos urgentes tras su fallecimiento”, añadió.
Según se detalla, la mujer tampoco estaba acostumbrada a realizar este tipo de trámites. “No conduzco y nunca antes he tenido un vehículo propio. Mi conocimiento sobre los requisitos fiscales y los procedimientos legales para vehículos es muy limitado”, señaló.
Además, explicó que el inglés no es su lengua materna y que tenía dificultades para comprender por completo algunas comunicaciones oficiales. “Durante este período tan difícil, hice todo lo posible por gestionar todo correctamente, pero me confundí con los requisitos del impuesto”, aseguró.
La viuda también quiso dejar claro que el Jaguar no había sido utilizado durante ese tiempo. “El vehículo no se utilizó en ninguna vía pública y permaneció estacionado en mi domicilio en todo momento”, explicó, añadiendo que “no tenía absolutamente ninguna intención de evadir el pago del impuesto de circulación ni de infringir la ley”.
La condenaron a seis meses de libertad condicional y a pagar la deuda
La mujer aseguró que, en cuanto comprendió cuál era el problema, tomó medidas para solucionarlo. “En cuanto comprendí la situación, tomé medidas para corregirla”, señaló en la carta remitida al tribunal.
La jueza aceptó su declaración de culpabilidad y la condenó a seis meses de libertad condicional y le ordenó pagar 85 libras (unos 99,52 euros) en concepto de costas, además de las 35,84 libras (unos 41,96 euros) pendientes del impuesto de circulación.

