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Un hombre de 75 años descubre por casualidad que tiene derecho a una pensión de 1.400 euros y le deben 106.000 euros en atrasos

Se encontraba en la indigencia y ha podido conocer este derecho gracias a la ayuda de un sindicato, que le asesoró y estudió su historial.

Un hombre mayor aleatorio sentado en el banco de un parque
Un hombre mayor aleatorio sentado en el banco de un parque |Envato
Esperanza Murcia
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La suerte, a veces, sonríe a quien más lo necesita. Y es lo que le ha ocurrido a un hombre de 75 años que, de encontrarse en una situación de precariedad, manteniéndose a duras penas con una ayuda de inclusión para colectivos vulnerables, ha pasado a percibir una pensión de 1.400 euros y más de 100.000 euros en atrasos.

Ante la duda de si, debido a su avanzada edad, podría tener derecho a una pensión social, este hombre acudió a la oficina del sindicato Inca Cgil situada en Via Milano, en Génova, para ver si podían asesorarle. Las trabajadoras, al consultar su historial de cotizaciones, observaron que, entre sus numerosas actividades laborales, había trabajado en el mar y cotizado bajo este régimen, tal y como recogen desde el medio ‘la Repubblica’.

A raíz de ello, y tras solicitarlo a la administración competente, vieron que contaba con periodos de cotización que no se habían tenido en cuenta, logrando que se reconocieran y se usaran a la hora de hacer el cómputo. Así, al incorporar estos periodos, vieron que el hombre cumplía con el requisito de cotización para tener derecho a la pensión de jubilación, quedándosele en 1.400 euros mensuales. Pero eso no es todo, y es que debía cobrar un atraso de unos 106.000 euros.

“Es una situación mucho más frecuente de lo que se imagina”

El descubrimiento, por sí solo, ya sería una buena noticia para cualquiera. Pero, en este caso, cobra todavía más importancia porque el hombre, a sus 75 años, se encontraba en una situación de indigencia. Así lo recogían desde el sindicato, quien destacó al citado medio el buen hacer de sus trabajadoras.

“La competencia de nuestras operadoras ha resuelto una situación muy complicada, en la que se ha pasado de una situación de indigencia a una pensión tangible y real, fruto de sus propias cotizaciones y de un importante atraso”, declaró al respecto Marco Paini, director del sindicato Inca Cgil de Génova.

Este quiso destacar también que se han podido recuperar más de 100.000 euros en atrasos. Una situación que, lejos de lo que cabría esperar, sucede con más frecuencia de lo que pensamos: “A menudo las personas desconocen sus derechos: es una situación mucho más frecuente de lo que se imagina y por eso recomendamos a todo el mundo que acuda al sindicato, y no solo por cuestiones de seguridad social”, recomendaba Paini.

Este, orgulloso por el final feliz que ha podido tener este hombre, concluye que “no hay nada más satisfactorio para nosotros que cuando conseguimos devolver los derechos y la tranquilidad a las personas”.