Donar una vivienda o unas tierras a los hijos confiando en que estos se ocuparán de sus padres durante la vejez puede terminar generando importantes conflictos familiares cuando ese cuidado no llega a producirse. Y es justo el caso de un agricultor de 84 años en India que donó sus tierras a sus hijas con la condición de que lo cuidaran, pero firmó la escritura sin saber ni escribir, confiando en la palabra de estas. Finalmente tuvo que terminar acudiendo a los tribunales porque lo habían abandonado y ni siquiera cubrían sus necesidades básicas.
Según Court Book, el hombre firmó una escritura de donación a sus hijas en abril de 2023, en la que les ‘regalaba’ las tierras, pero, según explicó después en los tribunales, fue a cambio de que ellas se ocuparan de sus necesidades diarias como alimentación, alojamiento o atención médica.
En el momento de la firma, como el anciano, que era analfabeto, lo hizo estampando su huella sobre el documento, confiando en lo que sus hijas habían preparado. Poco tiempo después de que se hiciera la transferencia de las tierras fue cuando estas comenzaron a descuidarlo y dejaron de proporcionarle incluso algunas necesidades básicas.
En un primer momento rechazaron devolverle las tierras
Al no cumplirse las condiciones de la donación, el agricultor acudió al los tribunales para pedir que se anulase, algo que también puede hacerse en España, según explican desde el Consejo General de Notariado.
En un primer momento, la justicia denegó la petición, pero finalmente el caso llegó al Tribunal Superior, donde una de las hijas manifestó que no tenía ninguna objeción a que se aceptara la petición de su padre y se cancelara la donación.
Sin embargo, el nieto del agricultor, hijo de la otra hija, se opuso a la devolución de los terrenos, ya que aseguraba tener derecho sobre ellos sin tener que asumir la responsabilidad de cuidar de su abuelo.
La Justicia anula la donación y vuelve a poner las tierras a su nombre
Finalmente, la justicia anuló la donación al considerar que el hecho de que en la escritura tuviera que aparecer de forma expresa los cuidados a cambio de la donación era una forma demasiado restrictiva de interpretar una ley que había sido creada para proteger a las personas mayores.
Tuvo en cuenta además el hecho de que el agricultor era analfabeto y no sabía lo que realmente estaba firmando, ya que lo hizo confiando en la palabra de sus hijas. Y es que es costumbre en el país, especialmente en zonas rurales, que los padres donen a sus hijos sus propiedades basándose en la confianza y en la expectativa de que estos los cuidarán, sin exigir garantías por escrito.

