Los precios bajos del Programa de Turismo Social y Termalismo del Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) conquistan cada año a miles de jubilados y pensionistas que esperan que llegue la ansiada carta con el código que les permite reservar su viaje. Pero los hosteleros no esperan con las mismas ganas esa temporada alta o baja de viajes de los mayores. El motivo es que no están conformes con el dinero que reciben por parte del Gobierno. Las tarifas low cost asequibles para los mayores están bien, eso sí, pero si no se incrementa lo que cobran ellos podría convertirse en inviable mantener abiertos los alojamientos.
Así lo asegura Hosbec (Asociación Empresarial Hotelera y Turística de la Comunitat Valenciana) que afirma que la oferta actual está en torno a los 28 - 30 euros por persona y día y que, dentro de ese importe, hay que cubrir la estancia en hoteles de tres y cuatro estrellas, pensión completa, bebidas como agua o vino, animación y el resto de los servicios que aparecen en el programa.
Los cálculos de la patronal, que ha publicado en su página web, resaltan que los establecimientos deberían recibir al menos 35 euros más en concepto de IVA por cada huésped / día de modo que puedan pagar al personal, o las facturas de luz, agua, comida y actividades complementarias. La diferencia con la oferta actual, apuntan, llegaría a los cinco o siete euros más al día, sin contar con el impuesto.
“Llevamos años diciendo que este modelo no se sostiene”
En el comunicado, el presidente de la organización, Fede Fuster, asegura que los empresarios no están buscando beneficios extraordinarios con el programa de turismo del Imserso pero sí evitar tener que pagar parte de esas vacaciones con sus propios recursos.
“Llevamos muchos años advirtiendo de que ese modelo no es sostenible, no pedimos hacer negocio con el Imserso, renunciamos a ganar un sólo céntimo pero no podemos ser nosotros los que financiemos el programa con pérdidas que ya son inasumibles”, señala.
Hosbec ha denunciado que las tarifas llevan congeladas “años” y que “los costes de explotación de los hoteles han subido más de un 30%”. La situación amplía progresivamente la diferencia de lo que cuesta atender a cada viajero y la cantidad que reciben los establecimientos.
Fuster sabe de la importancia de estos viajes y de su valor social pero asegura que el compromiso de los empresarios tiene límites cuando abrir los establecimientos durante los meses de invierno les va a generar pérdidas estructurales.
Menos habitaciones y posible cierre en invierno
Las consecuencias afectan directamente a la oferta disponible, como ha señalado la directora ejecutiva de Hosbec, Mayte García, porque cada vez hay menos hoteles dispuestos a participar y algunos de los que siguen han pensado en reducir el número de habitaciones destinadas al Imserso.
“Cada vez participan menos hoteles y los que continúan avisan de que van a bajar las habitaciones y los cupos que ponen a disposición del Imserso para amortiguar las pérdidas”, ha explicado.
En el caso de que no se revisen las tarifas, estos establecimientos podrán cerrar en los meses de invierno. La patronal asegura que tomar esta decisión perjudicaría a los trabajadores fijos y a la actividad económica de los municipios que dependen de este turismo sénior en temporada baja.
Este programada la oportunidad de permanecer abiertos a hoteles cuando baja el número de turistas convencionales, en el caso de que haya abandono, aparecerán menos plazas para los pensionistas y una actividad más baja para los restaurantes, comercios, transportes y otros negocios.
Actualizar las tarifas conforme a la inflación
La patronal señala que debería producirse una ampliación inmediata del presupuesto que permita cubrir el coste real de cada estancia, y que se actualicen las tarifas de manera periódica conforme evolucione el IPC para evitar congelaciones durante el tiempo de prórroga de los contratos.
Otra propuesta es la comercialización de plazas durante los meses de diciembre, enero y febrero, que son los peores para mantener la actividad hotelera. Solicitan al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 que abra un diálogo con el sector antes de que se cierren las condiciones de esta temporada 2026 - 2027 porque no quieren abandonar los viajes del Imserso, sino que los establecimientos puedan continuar ofreciendo habitaciones sin poner en riesgo ni la viabilidad del programa ni el empleo.

