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Construye una casa en el jardín para que su abuela de 95 años no tenga que irse a una residencia: “Lo que más me gusta es la tranquilidad de saber que está a salvo”

La familia invirtió unos 81.700 euros en construir la casa a pocos metros de la suya para que la abuela pudiera conservar su independencia y seguir rodeada de sus seres queridos.

Una imagen de la abuela junto a su nieta
Una imagen de la abuela junto a su nieta |Jam Press
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

Cuando una persona mayor comienza a perder movilidad y ya no puede encargarse sola de las tareas de su vivienda, muchas familias se plantean la posibilidad de recurrir a una residencia. Sin embargo, otras encuentran otro tipo de alternativas, como esta familia británica que decidió construir una pequeña casa en el jardín para que su abuela de 95 años pudiera seguir viviendo de forma independiente sin alejarse de ellos.

Según su nieta cuenta en The Sun, su abuela enviudó hace 37 años y desde entonces había estado viviendo en su casa de toda la vida. Sin embargo, con el paso del tiempo, mantener una casa de 3 habitaciones con todos los gastos, la limpieza y el mantenimiento comenzó a volverse algo complicado para la anciana. 

En estos momentos, y sabiendo que la mujer nunca había querido ir a una residencia, a su hijo se le ocurrió construir una casa en el jardín de la vivienda familiar y comentó la idea con su hija (la nieta de la anciana), que secundó la idea. Fue entonces cuando invirtieron unas 70.000 libras esterlinas (aproximadamente 81.700 euros) en levantar una pequeña casa con dormitorio, baño, cocina americana y sala de estar, situada a apenas 18 metros de la vivienda principal.

Construyeron la casa en 12 semanas para que pudiera mantener su independencia

Las obras duraron unas 12 semanas y permitieron a la abuela contar con su propio espacio sin tener que trasladarse a una residencia. Al principio, todavía podía cocinar, limpiar y encargarse prácticamente sola de sus necesidades diarias.

Por suerte tenemos un jardín grande y espacio suficiente, así que hablamos sobre la idea y ella se entusiasmó mucho”, explicó su nieta, de 28 años.

La nueva vivienda también cuenta con un pequeño jardín y permite que la mujer tenga intimidad y conserve cierta independencia, mientras su familia permanece a pocos metros por si necesita ayuda. Su nieta asegura que esta situación incluso ha fortalecido la relación que siempre mantuvo con su abuela.

Siempre hemos tenido una relación muy especial, pero el hecho de que viva en el jardín significa que puedo verla todos los días y que tenemos mucho más tiempo juntas”, explicó.

Con el empeoramiento de la movilidad de la mujer durante los últimos años, la familia ha ido aumentando progresivamente los cuidados. Su nieta o su hija la ayudan por la mañana a vestirse y preparar el desayuno, mientras su hijo se encarga de llevarle el almuerzo y la merienda.

Por las noches, alguno de ellos vuelve a visitarla para acompañarla y ayudarla a prepararse para dormir. “Sin olvidar el importante brandy y el dulce”, bromeó su nieta sobre una de las pequeñas rutinas que mantienen juntas.

“Los pequeños momentos cotidianos” que ahora puede compartir con su abuela

Para la joven, lo más importante de haber construido la vivienda es que su abuela puede seguir viviendo rodeada de su familia y evitar una residencia de ancianos, una posibilidad que siempre había rechazado.

“La única otra opción sería una residencia de ancianos, algo que ella siempre ha dicho que no quiere que suceda”.

La joven recuerda además que creció muy unida a su abuela. Cuando era pequeña, se veían casi todos los fines de semana y los pasaban horneando, jugando en el jardín o maquillándose. Ahora esas actividades se han convertido en desayunos, conversaciones y visitas varias veces al día.

“Lo que más me gusta son las pequeñas cosas, como llevarle el desayuno, sentarnos a tomar algo, charlar o escuchar sus historias divertidas”, señaló la nieta. “Hemos creado tantas pequeñas rutinas y recuerdos que siempre atesoraré, y me siento muy afortunada de poder pasar este tiempo con ella”.

La familia considera que aquella decisión ha permitido a la mujer pasar esta etapa de su vida en un entorno conocido y acompañada por sus seres queridos. “Lo que más me gusta es la tranquilidad de saber que está a salvo y disfrutando de la vida”, aseguró su nieta.

Por ello, recomienda valorar una solución parecida a otras familias que dispongan de espacio suficiente. “Si tienes el espacio, adelante. No es para todos, pero significa que podrá disfrutar del resto de sus días en un entorno familiar rodeada de su familia”.