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Acusan a un psiquiatra de quedarse con la casa de un paciente como pago por su estancia en la clínica y reclamar después 270.000 euros por esos mismos gastos: la Justicia lo absuelve por falta de pruebas

Las sospechas no bastan para condenar y que no se acreditó que existiera engaño, apropiación indebida ni facturas falsas.

Un médico con su paciente
Un médico con su paciente |Envato
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

La Audiencia Provincial de Lleida ha absuelto a un psiquiatra acusado de haberse quedado con la casa de un paciente ingresado durante años en su clinica psiquiátrica y reclamar después a su herencia 270.000 euros por los gastos de estancia y tratamiento. La Justicia reconoce que, aunque esta y otras operaciones podían resultar llamativas no había pruebas suficientes para condenarlo.

Según recoge la sentencia de 5 de marzo de 2026, el paciente llevaba ingresado en la clínica desde 1980 y padecía esquizofrenia paranoide. En 2003, su hermano y tutor firmó una escritura de “cesión a cambio de vitalicio” con la que traspasó al médico una propiedad de la que el paciente era titular para que se hiciera cargo de los gastos de la estancia de por vida. 

El problema surgió porque ese mismo día, el hermano tambien firmó un contrato privado en el que se restablecido que asumiría los gastos del paciente en la clínica hasta el 31 de diciembre de 2014. Para las acusaciones, este documento dejaba prácticamente sin efecto entrega de la vivienda como pago y permitía al médico quedarse con la finca sin coste real. 

Había sospechas, pero no pruebas suficientes para condenarle

La Audiencia Provincial de Lleida considera que no se presentaron pruebas suficientes de que el psiquiatra engañara al tutor del paciente para firmar la cesión de la finca, ya que el hombre tenía capacidad de obrar y estaba asesorado jurídicamente. Además, tampoco se pudo demostrar que el médico actuara con intención de defraudar.

Aunque las acusaciones aseguraban que el psiquiatra había ocultado el contrato al juez que autorizó la venta de la finca, la Audiencia señala que ese documento se firmó después de la autorización, por lo que no pudo influir en la decisión judicial.

En cuanto a los 270.000 euros que reclamaba a la herencia del fallecido por los gastos de estancia en la clínica, las acusaciones sostenían que era una cantidad inflada para poder cobrar parte de la herencia. Sin embargo, la Justicia consideró que no se pudo demostrar que las facturas fueran falsas y que tampoco se había cobrado ese dinero de las cuentas del paciente.

También le acusaban de sacar dinero de las cuentas del paciente

Además de acusarle de quedarse con la finca, también se le atribuía haber dispuesto de dinero de las cuentas del paciente cuando ya era su tutor e incluso tras su fallecimiento.

Por un lado, se investigó un cheque bancario de 65.231,37 euros, pero no pudo acreditarse quién ordenó su emisión ni quién recibió finalmente ese dinero, ya que había más personas autorizadas en la cuenta. 

También se analizó una retirada en efectivo de 14.605,41 euros realizada pocos días después de la muerte del paciente, y aunque el médico reconoció haber sacado ese dinero, explicó que lo hizo para evitar que otra persona autorizada dispusiera de la cuenta, y la Audiencia no vio probado que lo incorporara a su patrimonio.

Al no haber pruebas de todo ello, para la Audiencia prevalece la presunción de inocencia y absuelve al psiquiatra, aunque la sentencia (SAP L 427/2026) no fue firme y contra ella cabía interponer recurso de casación ante el Tribunal Supremo.