El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha tenido este miércoles una reunión con los agentes sociales para abordar la transposición de la Directiva (UE) 2023/970 de transparencia salarial. Se trata de una norma europea que el Gobierno debería haber adaptado el pasado 7 de junio y que refuerza el principio de igualdad retributiva entre hombres y mujeres por un mismo trabajo o de igual valor.
Hoy, parecen haber dado el primer paso y, según fuentes del Ministerio de Trabajo consultadas por Europa Press, han entregado a los sindicatos y las organizaciones empresariales un primer texto para transponer la directiva, que ambas partes deberán analizar en los próximos días para realizar sus aportaciones. Así, se ha programado una nueva reunión el 15 de julio a las 9:00 horas.
Aprovechando la cita, los sindicatos han querido presionar al departamento de Yolanda Díaz para que apruebe el nuevo registro horario (como ya hizo Unai Sordo ayer con 'un ultimátum'), defendiendo que sin esta reforma no se podrá conocer cuántas horas trabajan las mujeres en España y cómo se retribuyen, algo necesario para acabar con la brecha salarial de género, que es el objetivo de la directiva.
Qué supone la directiva de igualdad salarial
El objetivo principal es acabar con la brecha salarial de género, por lo que se establece un límite máximo de diferencia del 5%. Si una empresa supera este tope de forma injustificada y no lo soluciona en seis meses, estará obligada a realizar una evaluación retributiva junto con los representantes de los trabajadores para detectar, corregir y evitar estas desigualdades.
Además, la norma exige la presentación de informes de brecha salarial con plazos que van desde junio de 2027 hasta junio de 2031, dependiendo del tamaño de la empresa, siendo obligatorio para aquellas con 100 trabajadores o más.
Otra medida es que las ofertas de empleo deberán mostrar el salario inicial o una banda salarial y los empleadores tendrán prohibido preguntar en las entrevistas a los candidatos cuáles eran sus sueldos anteriores.
Asimismo, la directiva establece el derecho de los trabajadores a solicitar información sobre su nivel salarial individual y los niveles medios de su categoría y de que sus sistemas de progresión profesional y promociones se basen en criterios neutros desde el punto de vista del género.
La reforma del registro horario, clave para reducir la brecha de género
Tras la reunión, la secretaria confederal de Salud Laboral de UGT, Patricia Ruiz, ha afirmado que valorarán de forma detallada el texto que les ha entrado Trabajo y propondrán una serie de condiciones para que las auditorías retributivas “se hagan de una manera eficaz y una manera transparente”.
En este sentido, ha tachado de “imprescindible” que el Gobierno apruebe el nuevo registro horario para poder tener un diagnóstico “real” de las horas que trabajan las mujeres y cómo se les pagan. “Este diagnóstico, estos datos, son imposibles de conseguir si el registro horario en este país no es efectivo, digital, interoperable y no es claro con la diferencia salarial entre hombres y mujeres”, ha insistido.
Bajo este objetivo, tanto Ruiz como el secretario de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas de CCOO, Javier Pacheco, han exigido hoy que el Gobierno acelere en la aprobación del registro horario comprometido con los sindicatos “desde hace bastantes meses”.
Pacheco ha explicado que CCOO también abordarán una propuesta del Gobierno en relación a un real decreto que garantiza la transposición parcial de la directiva y analizarán el listado de modificaciones que requieren un rango de ley “para poder garantizar en el acuerdo el vehículo necesario para poder modificar la ley”.
Asimismo, ha reivindicado el control horario: “Hemos dejado de manifiesto la importancia que tiene para garantizar la transparencia retributiva el control y el registro horario para que el salario sea fundamental en la reducción de la brecha de género y para ello volvemos a exigir, evidentemente, que el acuerdo alcanzado en la mesa del diálogo social sobre el registro horario pueda ver la luz antes de que finalice este mes de julio, como una condición sine qua non para poder garantizar la transposición efectiva de todas las normas que vienen promovidas por el marco de la Unión Europea”.
Sobre esta última reforma, el cambio principal es que los registros horarios pasarán a ser obligatoriamente digitales y accesibles en remoto para los trabajadores, los representantes de los trabajadores y la Inspección de Trabajo.

