Fichar en papel con un bolígrafo al final de la semana o del mes pasará pronto a la historia en España. El Gobierno quiere acelerar el nuevo registro horario obligatorio y pretende aprobarlo antes de que empiece el parón del verano. El Ministerio de Trabajo busca sustituir el sistema actual por una plataforma digital que impida las trampas en las horas extra y que los inspectores puedan controlar de forma remota.
Un empujón definitivo antes del verano
El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha confirmado la prisa del Gobierno por sacar adelante esta reforma tras una pregunta de Noticias Trabajo en la rueda de prensa posterior al análisis de los datos del paro del mes de junio.
El proyecto sufrió un frenazo después de que el Consejo de Estado pidiera corregir algunos detalles técnicos de la norma. Sin embargo, el Ministerio de Trabajo ha reimpulsado el texto rápidamente. Joaquín Pérez Rey ha explicado a este medio de comunicación la situación actual del decreto de forma muy clara: "Naturalmente el compromiso del gobierno es claro con esa norma que estamos puliendo técnicamente para garantizar la mayor integridad jurídica posible después del informe del Consejo de Estado, y esperamos que en uno de los Consejos de Ministros previos a las vacaciones, por fin el registro horario pueda ver la luz".
¿A quién afecta y por qué cambia la ley?
Esta reforma laboral afectará a más de 12,5 millones de asalariados del sector privado en España. La ley obligará a todas las compañías por igual, desde las grandes multinacionales hasta las pequeñas empresas (pymes) y los autónomos que tengan algún empleado a su cargo.
El Gobierno defiende este cambio radical por cuatro motivos principales:
- Evitar el fraude: El Ministerio quiere vigilar el volumen de horas extra que se hacen en España y que los jefes ni pagan ni cotizan a la Seguridad Social.
- Adiós al papel: Las hojas firmadas a mano son muy fáciles de manipular. La nueva ley exigirá un formato digital que no se pueda modificar a posteriori.
- Inspecciones por sorpresa: Los inspectores de trabajo tendrán acceso inmediato a los datos de fichaje en tiempo real durante una visita o de forma remota, sin necesidad de esperar a que la empresa busque los papeles.
- Paso previo a trabajar menos: El Gobierno considera imposible recortar la jornada laboral a las 37,5 horas semanales si antes no existe un termómetro digital fiable que mida el tiempo real de trabajo.

