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El TJUE confirma una multa de 4.125 millones de euros a Google por abusar de su posición dominante

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dado la razón a Bruselas y reconoce que la empresa impuso restricciones a operadores y fabricantes para reforzar Google Search y Chrome.

Google edificio principal
Sede de Google en Silicon Valley |Wikipedia
Berta F. Quintanilla
Fecha de actualización:

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha confirmado la sanción de 4.125 millones de euros que deberá abonar Google, impuesta por la Comisión Europea por abusar de su posición dominante con Android ratificando de este modo el fallo del Tribunal General de la UE y dando la razón al Gobierno europeo. El caso viene de 2018 cuando la CE multó al gigante tecnológico con 4.340 millones de euros, que finalmente en TJUE ha rebajado un 5% (2022) por abusar de su posición dominante.

Lo que sanciona el TJUE es la imposición a fabricantes de dispositivos móviles y operadores de redes móviles restricciones en contrato para favorecer a Google Search y Chrome. En el fallo se resalta que obligaba a los fabricantes a preinstalar las aplicaciones de búsqueda y navegación de la marca como condición indispensable para conseguir una licencia en la app Play Store. 

Como exigencia, no debían vender dispositivos equipados con versiones alternativas a su sistema Android que no hubiera autorizado previamente la compañía. De este modo, se han dado por nulos los argumentos presentados por Google confirmando que en las aplicaciones preinstaladas se había aplicado un sesgo en contra de lo que ellos aseguraban que era que se debía únicamente a la calidad del servicio ofrecido.

Europa aclara que no es indispensable demostrar que las prácticas puedan expulsar competidores

La justicia europea aclara que en los mercados de empresas dedicadas al sector tecnológico no es indispensable demostrar que se puedan expulsar a competidores “igual de eficaces” para demostrar un abuso, bastando con acreditar que las conductas restringen la competencia y refuerzan los problemas a la hora de acceder. 

Se han desestimado las alegaciones de la empresa en los que pedía “acuerdos contra la fragmentación” que son unos contratos con lo que Google condicionaba la concesión de sus licencias a que los fabricantes se comprometiesen a dejar de vender dispositivos con versiones de Android modificadas o sin licencia. 

Estas exigencias limitan de manera ilegal las oportunidades comerciales de la competencia por lo que ha rechazado las “justificaciones objetivas” que ha presentado Google. Del total de la sanción, un importe superior a 1.520 millones de euros deberá pagarlo Alphabet en concepto de responsabilidad solidaria. 

Con esta resolución se pone fin a la vía judicial al ser un recurso de casación ante la máxima instancia de la Unión Europea.