El ministro de Industria Jordi Hereu, presidió este lunes los ‘Premios a la Mejor Invención protegida mediante derechos de Propiedad Industrial’, organizados por la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). Unos premios que, este año, han tenido un importante acento almeriense. La investigadora Solaima Belachqer El Attar se alzó con el prestigioso galardón a la Mejor Invención Protegida en la categoría de ‘Mejor Modelo de Utilidad de una Mujer Inventora’.
Estos premios, como destacó el propio ministro, son uno de los máximos reconocimientos nacionales para la promoción del desarrollo científico y tecnológico, lo que demuestra la hazaña de la almeriense, perteneciente al Departamento de Ingeniería Química y al Centro de Investigación en Energía Solar (CIESOL), un centro mixto de la Universidad de Almería (UAL) y de la Plataforma Solar de Almería (PSA-CIEMAT).
En qué consiste el invento premiado
Bajo el título de ‘Composición para la Purificación de Aguas’, consiste “en una novedosa formulación química diseñada para la eliminación de contaminantes microbianos y químicos en disoluciones acuosas”, tal y como ha recogido la UAL. El sistema aprovecha de manera eficiente la radiación solar o ultravioleta para activar un proceso químico de oxidación avanzada que purifica las aguas de forma sostenible.
El resultado es una solución ideal como tratamiento terciario avanzado en las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR). Se puede aplicar en la reutilización de aguas regeneradas para riego agrícola, en la eliminación de contaminantes de preocupación emergente como fármacos, antibióticos, plaguicidas, productos de higiene personal, edulcorantes artificiales y, por último, para una desinfección avanzada de bacterias.
De ese modo, el invento desarrollado por Solaima, investigadora predoctoral de la Universidad de Almería (UAL) asociada al centro CIESOL, destaca por su versatilidad, su alta efectividad y, sobre todo, por su bajo impacto ambiental al estar concebido para operar bajo luz solar natural.
Al mismo tiempo, elimina de forma simultánea microorganismos patógenos y contaminantes con efectos nocivos para la salud de las personas. Además, evita acumulación de microcontaminantes en ecosistemas; reduce subproductos tóxicos derivados de la desinfección y contribuye a paliar la escasez de agua en España y cuenca mediterránea mediante reutilización segura. Por otro lado, reduce costes de operación en comparación con tratamientos convencionales, como la cloración y ozonización (menor energía, menos reactivos).
Impulsar el liderazgo de las mujeres científicas
El premio conseguido por Solaima Belachqer El Attar está dotado con 2.500 euros y no solo reconoce el rigor técnico y la aplicabilidad de la invención en el actual contexto de crisis climática y escasez hídrica, sino que cumple con uno de los objetivos del Ministerio de Industria y la OEPM: fomentar un uso estratégico de la Propiedad Industrial y visibilizar el liderazgo de las mujeres científicas en la transferencia de tecnología al mercado.
Su caso, además, es un ejemplo de cómo la ciencia nacida en las aulas y laboratorios se traduce en soluciones reales, protegidas y competitivas para los retos globales del siglo XXI.

