La Audiencia Provincial de Huesca ha condenado a un propietario de una vivienda a pagar 14.506,94 euros a sus vecinos por los daños causados por una plaga de palomas en el balcón de su piso. La sentencia considera probado que el dueño permitió durante más de un año el anidamiento de las aves pese a las reiteradas advertencias, generando suciedad, malos olores y presencia de ácaros que acabaron afectando a la salud de los vecinos.
Según la sentencia de 11 de marzo de 2026, los afectados denunciaron que los excrementos de las palomas caían continuamente sobre su terraza, hasta el punto de no poder tender la ropa con normalidad. Además, aportaron informes médicos y fotografías que acreditaban lesiones cutáneas y urticaria provocadas por picaduras de ácaros procedentes de las aves.
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El Juzgado de Primera Instancia de Monzón había desestimado inicialmente la demanda al considerar que el propietario no tenía responsabilidad directa sobre la situación. Sin embargo, la Audiencia Provincial revocó completamente esa decisión y concluyó que el dueño incumplió su obligación de mantener la vivienda en condiciones adecuadas de limpieza y salubridad.
La Audiencia considera responsable al propietario por no actuar frente a la plaga
La Audiencia Provincial de Huesca concluyó que el demandado incumplió las obligaciones recogidas en el artículo 9.1 de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), que obliga a cada propietario a conservar adecuadamente su vivienda para evitar daños o molestias al resto de vecinos.
Según la sentencia, aunque la terraza forme parte de la fachada del edificio, su uso era privativo del propietario, por lo que este debía impedir el anidamiento de palomas y mantener el espacio en condiciones salubres. El tribunal destacó además que el demandado fue advertido en numerosas ocasiones desde febrero de 2021 mediante mensajes de WhatsApp, pero “nada hizo” para solucionar el problema.
La resolución también recoge que el Ayuntamiento de Monzón llegó a intervenir por motivos de salubridad tras comprobar el estado de suciedad del balcón. Incluso se aportaron fotografías donde aparecía un operario retirando residuos acumulados de palomas y documentación que acreditaba las dificultades para localizar al propietario y notificarle el expediente abierto por los servicios municipales.
La Justicia reconoce daños morales y obliga a mantener limpio el balcón
Uno de los aspectos más relevantes de la sentencia es que la Audiencia reconoció no solo daños físicos, sino también daños morales a los vecinos afectados. El tribunal consideró acreditado que sufrieron picaduras de ácaros, urticaria e hipersensibilidad cutánea, lo que les provocó “disconfort y limitación en su calidad de vida”.
Además, la resolución señala que la situación les generó “inquietud y zozobra” durante más de un año, ante la impotencia de no poder resolver un problema que escapaba de su control pese a las continuas reclamaciones realizadas al propietario. Para calcular la indemnización, la Audiencia utilizó los baremos de accidentes de tráfico y fijó una compensación total de 14.506,94 euros.
Junto a la indemnización económica, la sentencia obligó también al propietario a mantener el balcón de su vivienda en adecuadas condiciones de limpieza y salubridad para evitar nuevos anidamientos de palomas. La Audiencia consideró que el demandado no adoptó las medidas necesarias para impedir que las aves anidaran en la terraza y provocaran situaciones insalubres que terminaron afectando a los vecinos del inmueble.
No obstante, la sentencia no fue firme y contra ella se podía interponer un recurso ante el Tribunal Supremo.