Este 28 de abril se celebra el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo. Una fecha que toma especial relevancia ante la necesidad de actualizar el marco normativo actual en prevención de riesgos laborales. Los sindicatos coinciden en que la ley actual se ha quedado obsoleta frente a los distintos cambios que ha sufrido el mercado laboral en los últimos años.
No en vano, el Gobierno ha elegido este día para aprobar el anteproyecto de ley para la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, una norma que data de 1995 y, como defendió la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, necesita una reforma “profunda”.
“Las relaciones laborales, los modelos productivos han cambiado de manera radical en Europa y en España y ahora lo que vamos a hacer es abordar desde esa ley una prevención de riesgos laborales en nuestro país que se acomode a los nuevos tiempos, a las nuevas realidades productivas”, manifestó la misma.
Los distintos sindicatos también coinciden en la urgencia de actualizar esta ley, que, tras su aprobación en el Consejo de Ministros, debe ser convalidada en el Congreso de los Diputados, por lo que el Gobierno necesita el respaldo parlamentario.
La reforma de la LPRL, las enfermedades profesionales o las bajas laborales, entre los principales retos para CCOO
La Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO (FSC-CCOO), con motivo de este día, ha querido destacar el papel de la salud mental en el ámbito laboral y, por ende, de los riesgos psicosociales, que han integrado dentro de la reforma de la la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) que acordaron con el Gobierno (sin el acuerdo de la patronal).
En esta ley, el sindicato también ha pedido que se incluyan la perspectiva de género; el impulso en la identificación y evaluación de los factores de riesgos psicosociales laborales; el compromiso del Gobierno de aprobar un real decreto sobre riesgos psicosociales que anticipe la transposición de la directiva europea; el reconocimiento de los factores de riesgo psicosocial y su evaluación para impulsar la identificación de las enfermedades relacionadas con el trabajo, “combatiendo la infradeclaración y el subregistro de enfermedades profesionales”; y la emergencia climática así como la transición demográfica y digital.
CCOO también ha querido manifestarse sobre el aumento de bajas laborales, indicando que “no es absentismo”. “Rechazamos la intención de la patronal de confundir derechos consolidados, como los permisos y licencias reconocidos por la normativa o logrados mediante negociación colectiva, con absentismo laboral. Ese intento de confusión no persigue más que restringir el derecho a la salud y el inadecuado seguimiento de las incapacidades temporales”, han manifestado en un comunicado.
Sobre esto, tampoco comparten “el interés” de la patronal de que las mutuas tengan la capacidad de dar el alta médica en casos de enfermedad común o accidente no laboral, criticando que está “poco preocupada” por reducir los tiempos de espera en la atención médica. Asimismo, el sindicato ha denunciado que muchas empresas o servicios de Prevención ofrecen “una prevención ‘low cost’, más interesada en el precio del servicio que en la vigilancia efectiva de la salud y las condiciones laborales”.
Desde la organización sindical han reiterado su solicitud en la evaluación y reconocimiento de los riesgos psicosociales, que “muchas empresas no quieren abordar”, exigiendo medidas correctoras “para solucionar problemas que durante años se han querido individualizar y achacar a las personas trabajadoras, cuando en realidad son víctimas de la falta de medidas tanto individuales como colectivas”.
En relación a esto, reivindican que “afloren todas las enfermedades profesionales, incluidas las enfermedades mentales, que están infradiagnosticadas”, explicando que las enfermedades mentales no se notifican como accidentes de trabajo porque “no forman parte del cuadro de enfermedades profesionales vigente en nuestro país”. También han denunciado que el cáncer laboral es otra patología que sufre “este subregistro”.
Las enfermedades causadas por el trabajo, principal desafío para UGT
En la misma línea, desde UGT manifiestan que los accidentes de trabajo siguen siendo “la consecuencia más evidente de la falta de medidas preventivas”, poniendo el foco en las enfermedades de origen laboral, ya que “representan un terrible y duradero perjuicio para las personas trabajadoras y supone uno de los retos más importantes en materia preventiva”.
UGT denuncia que las enfermedades producidas por el trabajo “están invisibilizadas, cuando no ocultadas”, apuntando como CCOO a la infradeclaración de las enfermedades de origen profesional, que tachan de “insoportable”.
“Las evaluaciones de riesgos en las empresas presentan a menudo deficiencias en la identificación de riesgos asociados a procesos crónicos lo que dificulta enormemente una adecuada vigilancia de la salud. Y, cuando se diagnostican, en la inmensa mayoría de los casos se derivan por los Servicios de Prevención de las empresas y por las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social a los Servicios Públicos de Salud con la consideración de enfermedad común, evitando su correcto registro e impidiendo que se puedan acometer las medidas preventivas necesarias”.
La organización sindical tambien denuncia la actitud de la patronal frente a las bajas laborales, criticando que “proponen reducir derechos. Derechos recogidos en el estatuto de los trabajadores obviando que las dolencias aparecen por ausencia preventiva y por una insostenible, pero generalizada, Sanidad Pública deteriorada”.
Como ejemplo, coinciden en el ejemplo del cáncer laboral y los problemas relacionados con la salud mental, que “se han convertido en una nueva pandemia silenciosa en la que factores relacionados con la organización del trabajo están influyendo de manera inequívoca en la aparición de estrés, ansiedad y depresión sin que nadie parezca querer hacer nada por evitar”.
En este sentido, advierten de los incrementos en las cargas y en los ritmos de trabajo derivados de la introducción de nuevas tecnologías, la prolongación de las jornadas de trabajo, las horas extras no remuneradas, el bajo control sobre el trabajo o la imposibilidad de conciliar trabajo y familia.
CSIF apunta a la falta de medios
En último lugar, CSIF ha advertido de que la salud laboral en España “es un problema estructural por falta de recursos humanos, medios materiales y presupuesto específico”, que para el sindicado explica “el mal funcionamiento” de la prevención de riesgos laborales en administraciones y empresas en España.
De hecho, consideran que la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales “fracasará por falta de recursos e inversión”, debido a que los servicios de prevención (SPRL) “están infradotados, con escasez de técnicos, personal médico y de Enfermería del trabajo”. Para el sindicato, esto hace imposible realizar evaluaciones de riesgos actualizadas, seguimientos adecuados de la salud, adaptaciones de puestos de trabajo o intervenciones eficaces en los centros de trabajo.