El ministro de Hacienda, Arcadi España, aseguró ayer en el Congreso que este viernes, 5 de junio, se publicaría en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la orden ministerial para comenzar a elaborar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2027. Así ha sido. Hoy, la orden ya se puede consultar en el BOE, lo que supone el pistoletazo de salida a las cuentas públicas del próximo ejercicio.
Se cumple así, también, el anuncio ‘sorpresa’ que lanzó el pasado miércoles el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ya adelantó que serían unos presupuestos fuertemente “sociales”. Con esta orden, el Gobierno da a los distintos ministerios hasta el próximo 29 de junio para remitir sus propuestas y necesidades financieras a la Dirección General de Presupuestos.
Este trámite conlleva paralelamente a la constitución inmediata de la Comisión de Políticas de Gasto para trazar las directrices y los límites cuantitativos.
Unos presupuestos “sociales” con la vivienda como “prioridad absoluta”
El ministro de Hacienda ya adelantó ayer que los futuros presupuestos de 2027 van a incluir “el mayor esfuerzo de inversión pública en vivienda de toda nuestra historia democrática”. Tanto España, como el presidente, han querido destacar que son unos presupuestos “sociales” que ampliarán derechos, fortalecerán el Estado del bienestar y tendrán inversión en vivienda pública como “prioridad absoluta”.
Todo ello abordando la reforma del sistema de financiación autonómica y siendo compatibles con la reducción del déficit y la deuda pública.
Esta intención se ha trasladado en la orden ministerial publicada este viernes, donde se establecer como un pilar esencial el fortalecimiento y la sostenibilidad del Estado del Bienestar como garantía de la cohesión social.
Para lograrlo, se establecen prioridades claras como blindar el poder adquisitivo y la equidad intergeneracional de las pensiones, así como reforzar decididamente la sanidad pública, prestando especial atención a la reducción de las listas de espera, el impulso de la atención primaria y la mejora de la asistencia. Asimismo, se apuesta por reforzar la educación pública como eje vertebrador de la igualdad de oportunidades, modernizando las infraestructuras, fomentando la inclusión y reduciendo el abandono escolar temprano.
Otra gran prioridad de los PGE de 2027 es dar respuesta a los retos sociales inminentes, destacando el acceso a una vivienda asequible mediante la ampliación del parque público de alquiler social y dotando a las administraciones de herramientas para contener los precios, una medida orientada especialmente a los jóvenes y colectivos vulnerables.
Además, las cuentas aplican un fuerte enfoque transversal para promover la igualdad real entre mujeres y hombres, combatir cualquier forma de violencia machista y garantizar los derechos y la no discriminación de las personas LGTBI+ en todos los ámbitos sociales, laborales y educativos.
Finalmente, los presupuestos orientan sus recursos hacia el futuro mediante un firme compromiso con la transición ecológica, la investigación y la digitalización. Entre los objetivos medioambientales destacan la descarbonización del modelo productivo, el fomento de las energías renovables y la prevención frente al cambio climático y los incendios forestales. En paralelo, se busca incrementar la inversión en ciencia e I+D+i, así como impulsar la digitalización del sector público y empresarial, capitalizando el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) de manera ética, transparente y responsable.
“En definitiva, los Presupuestos Generales del Estado para 2027 mantendrán la línea de actuación del Gobierno para hacer frente a los desafíos actuales y futuros de las sociedades avanzadas, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional, fomentando la prosperidad y la competitividad económica, reforzando el Estado de Bienestar y preservando el compromiso con la estabilidad presupuestaria y el cumplimiento de los objetivos asumidos”, destaca el texto.
“Resiliencia de la economía española” y control del gasto
El diseño de estas cuentas se enmarca en un complejo escenario macroeconómico condicionado por el actual conflicto armado en Irán y sus consecuencias en los mercados energéticos. Sin embargo, la orden ministerial presume de la “resiliencia de la economía española” frente a este “shock” geopolítico, estimando un crecimiento del 2,2%. Además, en materia de consolidación fiscal, el Gobierno prevé que la ratio de deuda pública siga descendiendo en 2026 hasta situarse por debajo del 100% del PIB por primera vez desde el año 2019.
Como novedad en su elaboración, los Presupuestos de 2027 integrarán por primera vez la evaluación de la denominada “dimensión marrón” dentro de su informe de alineamiento con la transición ecológica. Esta perspectiva transversal obligará a los departamentos ministeriales a remitir a Hacienda una relación que identifique no solo los gastos con impacto positivo, sino también aquellas partidas presupuestarias que puedan afectar negativamente al cumplimiento de los objetivos medioambientales.
Por último, el Ministerio de Hacienda impone desde esta primera fase una revisión exhaustiva y sistemática de todas las partidas para frenar cualquier “incremento inercial” del gasto público que no esté justificado. Asimismo, el proceso incorporará las recomendaciones de evaluación del gasto (Spending Reviews) elaboradas por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), exigiendo a los órganos gestores aplicar el estricto principio de “cumplir o explicar” frente a las propuestas de dicha institución.
Los siguientes pasos
El plan es actualizar el cuadro macroeconómico, que debería votarse antes del verano, informar a los grupos parlamentarios de las líneas generales del proyecto de presupuestos y presentarlo en el segundo semestre del año. La Constitución establece que deben presentarse antes del 30 de septiembre.
En este sentido, el ministro de Hacienda señaló ayer que, a lo largo de este mes de junio, se actualizará el cuadro macroeconómico para poder llevar al Congreso unas cuentas “que nazcan del diálogo, del acuerdo y de la responsabilidad compartida con el conjunto de las fuerzas parlamentarias”.
Previamente a la presentación de los Presupuestos de 2027, el Gobierno debe aprobar en el Consejo de Ministros el llamado ‘techo de gasto’, así como los objetivos de estabilidad y deuda. Cabe destacar que, a finales de 2025, el Gobierno intentó sacar adelante las cuentas públicas de 2026, pero el Congreso tumbó la senda de déficit dos veces, siendo imposible aprobarlos.
De hecho, de salir adelante los PGE de 2027, serían los primeros de esta legislatura, prorrogándose todos estos años los de 2023.

