Malas noticias para aquellas personas que están pagando una hipoteca, ya que el euríbor vuelve a subir, cerrando el mes de julio en el 2,855% siendo este su valor más alto en dos años, lo que supone una subida de las cuotas para miles de familias que hayan contratado una hipoteca variable y tengan que revisar el préstamo. Hay que llegar al mes de septiembre de 2024, cuando se quedó en el 2,94% para encontrar un nivel más elevado.
La subida de este índice perjudica a quienes tienen una hipoteca variable con revisión anual, ya que el banco empleará el nuevo valor del euríbor para volver a calcular los intereses y lo que deberán pagar en los meses posteriores. La subida concreta va a depender del dinero que quede por devolver, el diferencial que se ha firmado con la entidad y los plazos pendientes.
La hipoteca puede subir hasta 1.500 euros anuales
Una hipoteca de 150.000 euros que se haya firmado a 25 años con un interés equivalente al euríbor más un diferencial del 1%, la cuota podrá subir en torno a 60 euros al mes. Esto es pagar unos 750 euros de más durante el año siguiente.
Cuando se ha pedido un crédito hipotecario de 300.000 euros, en las mismas condiciones, el dinero a pagar de más es de 125 euros al mes, lo que supone 1.500 euros al año. Estos son cálculos orientativos realizados por EFE ya que el impacto será menor cuando la hipoteca esté cerca a su fecha de cancelación y más alto en aquellas que aún deban bastante capital.
La subida no va a afectar a los que cuentan con una hipoteca a tipo fijo ya que en este caso la cuota es la misma durante todo el tiempo en que el préstamo se encuentre activo. Tampoco los que tengan una hipoteca variable verán los cambios a corto plazo porque la actualización se realiza a los 6 u 8 meses según marque el contrato.
Una subida ‘obligada’ por el petróleo y los tipos de interés
La subida del euríbor va de la mano del incremento del precio de la energía y de los carburantes así como de la incertidumbre que se está generando con motivo de la guerra de Irán. Esto ha frenado la posibilidad de una bajada de los tipos de interés, sumado a que el Banco Central Europeo (BCE) subió en el mes de junio el tipo de interés (el precio del dinero) hasta el 2,25% y decidió no cambiar nada en el mes de julio.
Este organismo, apuntó por medio de su presidenta Christine Lagarde a la volatilidad de los precios de la energía y a la incertidumbre sobre el impacto que esto podía tener en la inflación. Un escenario con los tipos elevados suele pasar directamente al euríbor, ya que este es el índice que marca el interés al que los bancos europeos se prestan dinero entre sí.
Además, esto podría afectar negativamente a quienes están preguntando en los bancos para conseguir una hipoteca con la que pagar su vivienda. Aunque generalmente se tiende a relacionar este dato con las hipotecas variables ya contratadas, una vez que sube puede llevar a los bancos a que endurezca las ofertas, encarecer los nuevos préstamos o exigir más dinero de la entrada.

