El Euríbor subió en marzo al 2,565% y durante abril se ha consolidado en niveles más altos, situándose la media a tan solo un día de terminar el mes en torno al 2,73%, frente al 2,14% que marcaba hace justo un año. Esta evolución supone un encarecimiento de las hipotecas variables y genera ciertas dudas entre quienes están pensando en comprar vivienda financiada con una hipoteca o revisar su préstamo.
En este contexto, Jordi Carabella Nolla, director del departamento de Ventas Offline de GoHipoteca y experto en financiación hipotecaria, ha explicado a NoticiasTrabajo que el momento actual no es sencillo para tomar decisiones.
“Quien firma ahora lo hace en un escenario de mucha incertidumbre y la verdad que es muy honesto reconocerlo”.
A su juicio, el mercado está marcado por factores externos que hacen difícil anticipar qué ocurrirá con los tipos de interés.
Uno de los efectos más claros de esta subida ya se está notando en las cuotas mensuales. Carabella aclara que una hipoteca media está experimentando incrementos relevantes sin que el cliente haya hecho ningún cambio. En concreto, “una familia con una hipoteca variable de unos 165.000 euros está pagando a día de hoy 54 euros más al mes que en abril del 2025”, lo que supone al año “650 euros sin haber hecho nada, sin que ellos hayan influido en nada”.
La clave: inflación, energía y contexto internacional
Según detalla el experto, el comportamiento del Euríbor no depende solo de decisiones financieras, sino del contexto global. La actual tensión geopolítica está afectando directamente a la inflación, especialmente a través del encarecimiento de la energía, lo que condiciona la política monetaria del Banco Central Europeo.
En este sentido, explica que “la tensión geopolítica en Oriente Próximo está presionando los precios de la energía y las expectativas actualmente de la inflación”. Esto provoca que el BCE mantenga una postura prudente con los tipos de interés, lo que a su vez repercute en el Euríbor.
Aun así, el experto lanza un mensaje de relativa calma a corto plazo, señalando que el escenario es estable mientras no haya cambios bruscos en la política monetaria.
“Mientras que el Banco Central Europeo mantenga los tipos oficiales en el 2% y no lo baje a corto plazo, podemos estar tranquilos”.
El contexto actual del Banco Central Europeo refuerza esa idea de estabilidad a corto plazo. El organismo se reúne mañana para decidir sobre los tipos de interés en un momento marcado por la incertidumbre internacional. En las últimas semanas, varios de sus miembros han defendido la conveniencia de mantenerlos sin cambios mientras persista la incertidumbre, especialmente por la evolución de la guerra y su impacto en la inflación.
En esta línea, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha señalado que será necesario “recopilar más datos” antes de tomar decisiones, dejando claro que no se comprometen “de antemano” con una trayectoria concreta de los tipos. Desde la institución insisten en que el impacto real de esta situación sobre la economía europea sigue siendo difícil de prever.
Signos de corrección, pero sin certezas
Pese a la subida reciente, Jordi Carabella apunta a que el Euríbor podría empezar a moderarse en los próximos meses. De hecho, ya se están viendo pequeños movimientos a la baja en el día a día, lo que podría indicar un cambio de tendencia.
“Los últimos días ya estamos viendo ciertos signos de corrección. El Euríbor diario se está moviendo ya por debajo del 2,70%”, señala. No obstante, insiste en que estas previsiones deben tomarse con cautela, ya que el entorno sigue siendo incierto.
En cuanto al medio plazo, algunas previsiones del sector apuntan a una ligera bajada progresiva. “Diferentes fuentes como Bankinter están apuntando ya que para finalizar 2026 el Euríbor esté situado en el 2,30% - 2,45%”, indica. Aun así, el experto recuerda que no hay garantías y que cualquier escenario está sujeto a cambios.
Volver a la “normalidad” tras años atípicos
Más allá de las subidas recientes, el experto pone en perspectiva la situación actual, y aclara que los niveles del Euríbor en torno al 2% o 3% no son excepcionales, sino que forman parte de una etapa más habitual en el mercado hipotecario.
“Un Euríbor entre el 2,25% y el 3% es lo que hace muchos años llamábamos normalidad antes del 2022”, explica. Frente a ello, recuerda que el periodo de tipos negativos fue una anomalía.
“Lo que no era normal eran los tipos negativos que tuvimos durante muchos años hasta hace poco”.
En este escenario, la principal recomendación de Carabella es actuar con prudencia y analizar bien cada caso antes de firmar una hipoteca, ya que las condiciones actuales pueden cambiar y afectar directamente al coste final del préstamo.

