Navantia y la empresa alemana Thyssen Krupp Marine Systems (TKMS) se han buscado hasta encontrarse, dando así un paso más en su alianza para colaborar en la comercialización y en la elaboración de submarinos. Las dos empresas han firmado un segundo Memorando de Entendimiento (MoU) gracias al que buscan un marco conjunto para cooperar antes de que termine este año 2026.
Esta firma abre las puertas al astillero español y le hará navegar más allá de nuestras fronteras ya que pretende participar en un programa de Canadá con el que adquirir una docena de submarinos. Este proyecto llegaría hasta los 100.000 millones de dólares canadienses, que al cambio son 60.000 millones de euros si se incluyen en el mismo el mantenimiento, la construcción y la explotación de los sumergibles durante los próximos años.
Navantia ya había entrado en las competiciones por este contrato con el submarino S-80 pero no consiguió el objetivo quedándose fuera. Ahora, de la mano de TKMS podrá optar de nuevo a una parte de estos trabajos siempre y cuando los alemanes terminen por desarrollar el programa canadiense.
El memorando firmado no garantiza la entrada de la empresa española en este contrato porque lo que ha establecido son las bases gracias a las que estudiar futuras oportunidades. En el segundo acuerdo se da continuidad al trabajo que comenzó el pasado 15 de abril, cuando las dos empresas firmaron un primer documento para la exploración conjunta de nuevas opciones tanto por Europa como en los países de la OTAN e incluso en marcos internacionales.
Por ejemplo, entre las opciones que se estaban contemplando figuraba la producción en los astilleros de Navantia de algunos diseños de TKMS especialmente sumergibles.
Buscan cerrar el acuerdo antes de 2027
La intención de los encuentros mantenidos en estos meses ha sido el de identificar las áreas de trabajo en las que Navantia y TKMS pueden ser complementarias ya que pretenden sumar sus conocimientos y experiencia para ampliar la capacidad industrial, acortar los plazos de construcción y mejorar el cumplimiento en las entregas.
Además, se busca la creación de una asociación a largo plazo para reforzar el suministro a clientes internacionales de modo que se pueda competir con una base sólida para cubrir la demanda de submarinos. Peticiones que no han dejado de crecer debido al aumento de gasto en defensa así como a las tensiones actuales.
Eso sí, este marco deberá quedar listo antes de finales de este año aunque comenzará cuando se terminen los procesos de reglamentación. Cada uno de estos proyectos deberá cumplir la norma de competencia, la legislación sobre el control de exportaciones y el resto de autorizaciones aplicables.
No se contempla una fusión entre ambas compañías y tampoco la compra de acciones o activos. Seguirán siendo independientes aunque trabajen juntas en determinados proyectos. Cada empresa conservará las tecnologías, autoridad y responsabilidad sobre los programas que ya tiene en marcha.
Un ‘empujón’ para la industria de defensa
Navantia y TKMS pretenden con este acuerdo que se amplíe la base industrial europea y ofrecer soluciones avanzadas a las Fuerzas Armadas de los aliados. La intención es la de poder tener más capacidad de fabricación y de mantenimiento para responder al crecimiento de la demanda internacional.
Oliver Burkhard, consejero delegado de TKMS ha explicado que “la seguridad en Europa requiere una base industrial fuerte y resiliente y gracias a este memorando se podrán combinar acciones complementarias sin que la empresa alemana renuncie a su liderazgo en tecnología, autoridad de diseño o estándares de calidad”.
Andreas Görgen, director de operaciones de TKMS, ha destacado el buen momento en que se encuentran las negociaciones y el compromiso de las dos empresas para crear un modelo que amplíe los horizontes comerciales. Aunque ha dejado claro que a pesar de esta colaboración, tanto Navantia como TKMS continuarán operando de modo independiente manteniendo los compromisos con los clientes actuales.
El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, ha explicado en declaraciones recogidas por Europa Press, que ambas compañías avanzan para construir una base industrial de defensa sólida y escalable, con el objetivo de atender el crecimiento de la demanda mundial de diseño, construcción y mantenimiento de submarinos.