El Consejo de Ministros de este martes 9 de junio ha dado un paso adelante para aprobar una medida que afectará a la comunidad educativa y sanitaria española. Porque como ya avanzó la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagensen, se van a destinar 368 millones de euros a climatizar centros de salud y colegios para hacer frente a la emergencia climática.
El reparto de este dinero quedaría en 168 millones de euros para las mejoras energéticas en centros sanitarios y hospitales y otros 200 para centros educativos. Así, se permitirá “ahorrar recursos públicos para poder dedicarlos a la mejora del servicio, mejorar el confort de los pacientes y profesionales reforzando la calidad de los servicios esenciales” en el caso de los centros de salud y hospitales.
“Una España mejor se mide en hospitales modernos, colegios eficientes y facturas más bajas, en servicios públicos de calidad y este es el tipo de progreso y de futuro que merece la pena liderar que une ambición industrial y justicia social, innovación y cuidado, eficiencia y humanidad”.
Recursos del Fondo Nacional de Eficiencia Energética
Como apuntaba el mismo Ministerio de Transición Ecológica en su página web, los fondos que se van a ampliar para cubrir estos 168 millones de euros saldrán del FNEE (Fondo Nacional de Eficiencia Energética) a programas de ayudas para actuaciones de eficiencia energética en edificios existentes en el sector sanitario (PREE Sanitario) que son de titularidad pública.
Las actuaciones de eficiencia energética, como apuntaban hace unos días desde el Gobierno, incluye un amplio abanico de medidas, desde la instalación de equipos de climatización con renovables y bombas de calor hasta el aislamiento de fachadas, tejados y ventanas del bloque pasando por la ventilación o la iluminación.
Además de bajar el consumo de electricidad, se bajan las emisiones de efecto invernadero y aumenta el confort y bienestar interior. Basándose en cifras reales, el parque de edificios del sector sanitario consume en torno al 1% de la energía total del país de modo que aumentar su eficiencia es una medida prioritaria del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.