Las movilizaciones por el acceso a la vivienda arrancan este fin de semana en distintas ciudades españolas con una serie de manifestaciones convocadas por federaciones locales del Sindicato de Inquilinas y diferentes organizaciones sociales. Las protestas, que se desarrollarán hasta finales de junio, reclaman medidas urgentes para garantizar una vivienda digna y asequible y se celebrarán bajo el lema “La vivienda nos cuesta la vida. Bajemos los precios”.
Según recogen desde Europa Press, las primeras convocatorias tendrán lugar este sábado 23 de mayo en Guadalajara y continuarán el domingo en Badajoz, Madrid, Teruel y Zaragoza.
El calendario de movilizaciones seguirá durante las próximas semanas con protestas previstas en ciudades como Murcia, Burgos, Logroño, Vigo, A Coruña, Alicante, Valencia, Salamanca, Cádiz, Málaga o Gran Canaria.
CCOO y UGT llaman a “llenar las calles”
Los sindicatos CCOO y UGT también han mostrado su respaldo a las protestas y han realizado un llamamiento a la ciudadanía para participar en las movilizaciones.
Los secretarios generales de ambas organizaciones, Unai Sordo y Pepe Álvarez, asistirán a la manifestación convocada en Madrid junto a los responsables sindicales de ambas organizaciones en la capital.
En un comunicado conjunto, los sindicatos han advertido de que el acceso a la vivienda se ha convertido en “uno de los principales factores de desigualdad y exclusión social”, especialmente entre la clase trabajadora.
Los convocantes reclaman limitar el precio del alquiler
Entre las principales reivindicaciones de las organizaciones convocantes figura la necesidad de limitar el precio de los alquileres para que no superen el 30% de los ingresos familiares.
Además, también reclaman reformar el mercado hipotecario para evitar que el aumento de los tipos de interés siga encareciendo las cuotas de las viviendas.
Según denuncian, el principal problema radica en la falta de vivienda pública en España tras años de políticas que, a su juicio, han favorecido “el mercado y la especulación”.
“La raíz del problema reside en la falta de un parque público de vivienda suficiente”, sostienen los sindicatos, que defienden ampliar la vivienda pública con precios asequibles y protección permanente.
Críticas a los grandes tenedores y fondos de inversión
Las organizaciones convocantes también alertan del impacto de los grandes tenedores y fondos de inversión en el mercado inmobiliario.
En este sentido, consideran “urgente” regular la actividad de estos operadores, a los que acusan de tensionar los precios del alquiler y expulsar a muchos vecinos de sus barrios.
Asimismo, denuncian que la vivienda continúa tratándose como “un bien especulativo” en lugar de como “un derecho” y reclaman convertirla en “un pilar más del Estado del bienestar”.

