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Manuel Armando, albañil: "Ahora mismo dicen que no hay mano de obra, pero mano de obra hay a punta pala, más que nunca, aunque no cualificada"

No pueden contratar jóvenes porque supone un coste muy alto para la empresa.

un albañil colocando un ladrillo y manuel armando en la entrevista
Manuel Armando, albañil | Youtube (pódcast Sector Oficios)
Antonio Montoya
Fecha de actualización:

Trabajar de fontanero, electricista o albañil es algo que ‘no está de moda’, solo hay que ver cómo los jóvenes llevan años (por no decir décadas) pasando de estos trabajos. Desde hace bastantes años se inculcó en cierto modo la idea de que había que estudiar en la universidad y que los oficios como el de albañil eran sinónimo de ser pobre, de ahí la falta de profesionales que vive el sector actualmente. 

Solo hay que ver que las empresas ahora no encuentran perfiles jóvenes que quieran dedicarse a empleos tradicionales de toda la vida, como puede ser el de soldador o el de albañil. De esto ha hablado Manuel Armando, conocido en redes sociales como Mandy, un albañil con más de 30 años de experiencia que ha contado en directo a través del pódcast Sector Oficios los errores que se encuentran las empresas a la hora de contratar jóvenes y por qué las nuevas generaciones ya no quieren dedicarse a las reformas.

Ya no hay maestro y, por tanto, tampoco aprendiz

Según este constructor, que empezó desde los 15 años acompañando a su padre a pie de obra, el hecho de aprender un oficio de un familiar o alguien cercano es algo que ya se ha perdido. Él empezó desde lo más bajo y después fue creciendo y acabó montando su propia empresa. "Yo quería ser oficial y sabía que era bueno y que podía triunfar, así que decidí ponerme por mi cuenta", recordó sobre sus inicios. Manuel Armando aprendió gracias a la paciencia de sus superiores, una figura que ya está desapareciendo, así como la del aprendiz, que ya no existe en las obras modernas.

"Se acabaron los que quieren aprender y los que quieran enseñar, ya no hay eso que había antes", se lamenta. Y esto no vino de la nada, ya que, según su visión, la falta del antiguo contrato de formación que había antes es lo que ha provocado en parte este problema a la hora de contratar. "Era la caña para aprender para los chavales, porque tú puedes permitir tenerlo y enseñarle y no tienes que pagar una pasta de seguro", afirma el albañil.

Los gastos dejan al autónomo sin margen de maniobra

El albañil explica cómo la ley actual no permite que haya aprendices por el tema del salario, ya que, según él, debería haber diferencias entre el que sabe y lleva tiempo y el que acaba de empezar. "Tienes que pagarle lo mismo a uno que sabe y a uno que no sabe, que son unos 1.300 euros, no hay diferencia", denunció. Por otro lado, pagar un altísimo seguro social por alguien que apenas mira y no produce resulta un suicidio financiero para cualquier pequeña empresa de reformas.

Manuel Armando declara que su intención no es aprovecharse de nadie, sino que los jóvenes a aprender desde abajo y, por tanto, "cobren un poco en relación a lo que producen, tampoco es que te exploten, pero ya que vas a estar ahí mirando y que no sabes, no puedes cobrar como una persona que está produciendo". Es por eso que Mandy cree que sí que hay mano de obra, por más que aseguren que faltan hasta 700.000 albañiles en España, lo que pasa es que la que hay no está preparada. "Ahora mismo dicen que no hay mano de obra. Mano de obra hay a punta pala, más que nunca, pero no cualificada", explica.

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