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Varios hosteleros de la Costa del Sol: “Cerramos los lunes por falta de personal, porque hay que dar los descansos y no tenemos gente para tener el chiringuito abierto”

La Asociación de Hosteleros de Málaga calcula que este verano el sector necesita unos 7.000 trabajadores para cubrir la demanda.

María Gutiérrez hostelera costa del sol
María Gutiérrez, hostelera |Andalucía Directo
Fernando García Ferrer
Fecha de actualización:

La falta de camareros vuelve a convertirse en uno de los principales problemas de la hostelería durante el verano. En la Costa del Sol, donde la llegada de turistas dispara la actividad de bares y chiringuitos, algunos negocios aseguran que no consiguen encontrar suficientes trabajadores para cubrir todos los turnos, y la situación ha llegado al punto de que algunos establecimientos han optado por cerrar un día a la semana para garantizar los descansos de la plantilla.

Es el caso del chiringuito de María Gutiérrez. “Estamos cerrando los lunes porque hay que darle los descansos y no tenemos gente para tener el chiringuito abierto”, afirma en un reportaje emitido por Andalucía Directo, de Canal Sur. “Aquí los enseñamos como podemos y tirando el verano como podemos porque estamos fatal de personal”, relata.

Según la Asociación de Hosteleros de Málaga (Mahos), el sector necesita incorporar alrededor de 7.000 trabajadores para afrontar la campaña de verano con garantías, pero la falta de personal afecta especialmente a camareros y cocineros, dos perfiles que son cada vez más difíciles de encontrar, según los empresarios.

En el mismo reportaje, Noel, responsable de otro establecimiento, reconoce que su plantilla es insuficiente para atender el volumen de clientes. “Tenemos 15 camareros para todo el servicio que damos. Siempre faltan más, sobre todo los fines de semana. No hay camareros por ningún lado. Siempre faltan camareros y cocineros”, asegura.

Ante esta situación, algunos negocios recurren a estudiantes o trabajadores extranjeros para completar su plantilla durante los meses de verano, aunque reconocen que en muchos casos necesitan formación antes de incorporarse plenamente al trabajo.

Algunos empresarios aseguran haber mejorado las condiciones laborales

La escasez de mano de obra coincide con un debate que lleva años abierto en el sector, en el que muchos trabajadores denuncian jornadas demasiado largas, dificultades para conciliar o salarios que no compensan la carga de trabajo, circunstancias que llevan a parte de los profesionales a cambiar de empleo.

Sin embargo, algunos empresarios sostienen que han mejorado las condiciones laborales para intentar atraer y fidelizar empleados. De hecho, uno de los responsables entrevistados asegura que en su negocio los camareros cobran entre 1.900 y 2.200 euros al mes, cantidad que puede alcanzar los 2.500 euros con las propinas.

“A la gente hay que tenerla motivada con incentivos, con días libres, con descansos y con dinero”, afirma, aunque reconoce que no todos los establecimientos pueden asumir esos salarios. “Entiendo que un negocio pequeño que tiene cuatro o cinco personas no puede pagar 2.000 euros”, añade.

Los camareros también ofrecen visiones diferentes del sector

El reportaje también recoge el testimonio de varios trabajadores. Curro, un camarero de 22 años que comenzó en la hostelería el año pasado, asegura que algunos compañeros han preferido marcharse a otros destinos durante el verano, aunque él no comparte esa visión.

“Tengo compañeros que se han ido a trabajar a otro sitio los tres meses de verano. Dicen que esto es un matadero, pero yo no lo veo así. Aquí aprendí a coger una bandeja, a llevar platos y a dar un servicio”, explica.

Otro camarero con más de tres décadas de experiencia reconoce que se trata de un trabajo exigente, especialmente durante los meses de verano, pero asegura que sigue disfrutando de la profesión. “Si no fuera feliz, estaría trabajando en otra cosa”, afirma. La falta de personal se ha convertido así en uno de los principales retos para la hostelería malagueña en plena temporada turística.