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Un padre se ve obligado a buscar un segundo empleo tras dispararse los gastos de su comunidad de vecinos de 200 a más de 800 euros al mes

El propietario asegura que las cuotas han pasado de unos 230 a 810 euros lo que está hundiendo el valor de las viviendas en su urbanización.

Zonas comunes de una urbanización de viviendas
Zonas comunes de una urbanización de viviendas |Envato
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:
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Lo que parecía un hogar ideal para vivir en familia se ha convertido en una trampa económica para este maestro de 36 años que asegura que está “atrapado” en su piso en una urbanización de Surrey (Reino Unido) tras el fuerte aumento de los gastos de mantenimiento de la comunidad de vecinos, que le obligan incluso a trabajar los fines de semana para poder afrontarlos.

Cuando Nicholas y su esposa compraron su vivienda hace siete años, pagaban unos 230 euros en cuotas de servicio, según explicaron en el medio The Sun. Sin embargo, esa cantidad ha ido aumentando progresivamente hasta alcanzar los 810 euros, casi lo mismo que pagan de hipoteca, cuya cuota mensual es de aproximadamente 930 euros.

“Nos sentimos completamente atrapados. Es como tener una soga al cuello que se aprieta cada vez más”, explica. Ante esta situación, ha tenido que aceptar un segundo trabajo como tutor los fines de semana para evitar que sus ahorros desaparezcan y poder hacer frente a los pagos.

Las viviendas pierden valor y se vuelven “imposibles de vender”

El problema no afecta solo a esta familia. Decenas de vecinos aseguran que los gastos se han duplicado o incluso triplicado, lo que está provocando que las viviendas sean prácticamente invendibles.

El maestro y su esposa compraron el piso por 313.000 euros, pero ahora aseguran que ni siquiera pueden venderlo por ese precio, a pesar de que otras viviendas similares en la zona superan los 406.000 euros. “Hemos perdido compradores porque buscan información y ven los problemas con los gastos de mantenimiento”, explica.

Otros vecinos viven situaciones similares, como por ejemplo un jubilado de 69 años que asegura que no puede vender el piso de sus padres que costó 250.000 euros, y que ahora apenas recibe visitas de posibles compradores debido a unas cuotas que alcanzan los 7.000 euros mensuales. 

Un problema extendido que afecta a cientos de familias

La urbanización, con cerca de 450 viviendas, se ha convertido en un ejemplo de lo que algunos consideran “una de las peores pesadillas para los propietarios” en el país. Muchos residentes denuncian falta de transparencia en los gastos y dificultades para entender en qué se está utilizando el dinero.

La empresa gestora, sostiene que los costes reflejan el mantenimiento real del complejo y atribuye el aumento a factores como un sistema de calefacción cada vez más ineficiente. Sin embargo, los vecinos aseguran que los servicios no justifican los precios y denuncian problemas como falta de mantenimiento o inseguridad en algunas zonas.