Comprar o alquilar un piso se ha convertido en una auténtica pesadilla para muchísimas familias de a pie. Y es que, con el precio de la vivienda por las nubes y los altísimos tipos de interés del euríbor asfixiando las hipotecas mes a mes, acceder a un techo digno ha sido un verdadero reto inalcanzable para la gran mayoría de los jóvenes y currantes. La situación está tan tensa que el debate ha llegado a todos los rincones de la calle y todo el mundo tiene algo que decir sobre este complicado mundillo.
Tal y como hemos podido ver recientemente, las redes sociales se han llenado de testimonios de todo tipo buscando una salida a este tremendo laberinto. Así, un jubilado ha querido dar su particular visión del asunto en un vídeo publicado por el canal de TikTok @mirlotv. El entrevistador, micrófono en mano, se ha acercado a él y le ha lanzado la gran duda que todo el mundo se hace en estos días: "Y entonces, en base a esta pregunta, le voy a decir, ¿qué solución le pondría usted a la vivienda?".
La inversión pública como única salida real
Entonces, este jubilado ha respondido con muchísima naturalidad, comparando la situación actual con la de su tierra natal. "Bueno, aquí yo soy belga y también en Bélgica a veces hay este problema", ha confesado de forma muy cercana, dejando claro que esta grave crisis de los alquileres no es algo que pase exclusivamente dentro de nuestras fronteras. Sin embargo, a la hora de buscar la manera de salir del embrollo, él no ha dudado ni un segundo en apuntar directamente hacia las administraciones públicas.
Por lo que, yendo directo al grano, el hombre ha dado la que para él es la clave maestra de todo esto. "Aquí el gobierno solamente puede solucionar esto porque al final la vivienda en VPO, VPL, que es la vivienda tasada, la vivienda social, aquí tiene que invertir el gobierno local", ha sentenciado de forma tajante.
Encima, este mensaje a pie de calle ha demostrado que, tanto en cuanto no haya un empujón real por parte de los políticos para construir más casas asequibles, el mercado seguirá ahogando a la gente. Ya que, a fin de cuentas, la mayoría de ciudadanos de a pie sabe perfectamente que las soluciones milagrosas no existen si no se rascan el bolsillo los que mandan.